La industria pesquera chilena vive una transformación histórica en la comuna de Coronel. Camanchaca ha puesto en marcha un ambicioso plan de modernización en su planta de harina, transitando desde un sistema análogo hacia la automatización total de su proceso productivo. Esta innovación abarca toda la cadena, desde la descarga del recurso marino hasta el despacho final de los productos.
El fin de la era análoga
El proyecto busca un control milimétrico de la operación para elevar los estándares de calidad y eficiencia. Entre sus principales objetivos destacan:
- Detección temprana: Capacidad para identificar alertas operativas de forma inmediata.
- Compromiso ambiental: Reducción de los tiempos de espera del recurso en pozos, medida clave para mitigar la emisión de olores en la zona.
- Eficiencia energética: Monitoreo en tiempo real del uso de recursos para reducir emisiones y optimizar el consumo de energía.
Tres etapas hacia el 2027
La transformación se estructura en tres fases estratégicas. La primera de ellas concluyó con éxito en 2025, tras la inauguración de una Sala de Control de última generación. Este centro utiliza sistemas informáticos que analizan datos en tiempo real, permitiendo realizar mantenimientos predictivos para evitar interrupciones en la faena.
Actualmente, la compañía desarrolla la segunda fase, que permite el control remoto de la totalidad de los trabajos desde la nueva sala. Con esta tecnología, Camanchaca logra homologar sus procesos a los niveles de potencias pesqueras como Dinamarca y Noruega.
“Estamos a la vanguardia en la automatización de procesos de harina y aceite de pescado. Este salto nos permite fortalecer nuestra competitividad global y asegurar un mejor producto”, afirmó Alejandro Florás, gerente regional de Camanchaca.
De la mano con los trabajadores
La transición tecnológica no dejó atrás al capital humano. A través de una alianza con Inacap, la empresa capacitó a la totalidad de sus operarios para gestionar el nuevo entorno digital. Los trabajadores participaron en cursos específicos para comprender el funcionamiento de los sistemas automáticos y liderar la operación remota con confianza.
Con este hito, la planta de Coronel se posiciona como un referente de tecnología y eficiencia operativa en Sudamérica, proyectando el cierre de su implementación total para el año 2027.
SOJ





