Fondo Monetario Internacional estima que Chile tendrá una recuperación de su economía en 2027: «Desaceleración de hoy es temporal»

El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta una desaceleración de la economía chilena durante este año, pero al mismo tiempo estima que buena parte de ese menor dinamismo sería transitorio. Anticipa una recuperación de la actividad en 2027. La opinión fue vertida por Bikas Joshi, nuevo jefe de misión del FMI para Chile, quien manifestó en entrevista con IMF Country Focus, que «la actual desaceleración es en gran medida temporal y refleja una disminución transitoria de la producción de cobre».

El economista añadió que «de hecho, proyectamos una recuperación en 2027». Lo señaló antes de sostener que «Chile podría crecer cerca del 3% anual a mediano plazo, si es que los precios del cobre se mantienen elevados y se materializan las reformas previstas». Dado que la producción del metal rojo está expuesta a interrupciones y factores como el deterioro de la calidad de los yacimientos, llamó a aprovechar los períodos de altos precios para fortalecer las reservas, y evitar comprometer gasto permanente sobre ingresos que podrían ser temporales. Joshi también instó a realizar cambios estructurales para fomentar el crecimiento, mencionando como ejemplos puntuales la instalación de reformas regulatorias y mayor rapidez en los procesos de permisos.

Respecto al escenario internacional, el jefe de misión del FMI para Chile sostuvo que la guerra en Irán ha impactado a Chile, principalmente a través del aumento del precio del petróleo, elevando en consecuencia los costos de combustibles y transporte hasta llegar a un IPC de 4,3% en junio, aunque aseveró que las presiones inflacionarias siguen estando contenidas. En tanto, el académico de la Universidad Alberto Hurtado, Gonzalo García, recordó que «el Banco Central proyecta para este año un 3,7% (de crecimiento). Sin embargo, si el aumento del petróleo y del dólar que se ha observado en los últimos días se mantiene de aquí hasta fin de año, lo que afecta a importantes productos de la canasta del IPC, ese rango subiría hasta el 4%, nivel similar al que se observó el año pasado».

Por su parte, Jorge Sepúlveda, de la Universidad Santo Tomás, planteó que «el verdadero motor de recuperación de la economía es la inversión y el consumo; por tanto, en esos aspectos el alto precio del cobre ayuda, si bien no es suficiente. Hay que tener una economía con una incertidumbre más baja, y si uno mira por ejemplo las cifras que el mismo Banco Central proyecta, se espera que para el próximo año ese crecimiento en inversión sea mayor».