El pulso de alta tensión en Oriente Medio parece haber encontrado una pausa frágil, pero no sin ecos de victoria y nuevos desafíos. Israel, a través de la voz del vocero del Ejército, Effie Defrin, ha declarado este miércoles que sus Fuerzas Armadas cumplieron «todos los objetivos de la operación» contra Irán, e «incluso mejor» de lo esperado. Mientras tanto, desde Teherán, el Parlamento ha respondido con una acción drástica: la aprobación abrumadora de la suspensión de la cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), una medida que podría redefinir el futuro del programa nuclear iraní.
Israel Canta Victoria, Pero la Calma es Precisa
«Cumplimos todos los objetivos de la operación tal como se nos habían definido, e incluso mejor de lo que pensábamos», afirmó Defrin en una rueda de prensa, aunque con una nota de cautela: «Lo digo con modestia porque aún es demasiado pronto para determinar nada». Estas palabras llegan pocos días después de que el portavoz del Gobierno israelí, David Mencer, reiterara las declaraciones del primer ministro Benjamín Netanyahu, quien había prometido que la ofensiva «no terminará pronto ni se prolongará demasiado», pero que Israel completaría su tarea en Irán.
La ofensiva israelí, iniciada el pasado 13 de junio, se lanzó con bombardeos sobre territorio iraní en respuesta a los avances en el programa nuclear de la República Islámica y la amenaza que, según el Gobierno israelí, representaba su capacidad de fabricar misiles balísticos. La tensión se disparó aún más cuando Estados Unidos bombardeó tres instalaciones nucleares clave de Irán (Isfahán, Natanz y Fordow) el domingo, lo que provocó una respuesta iraní el lunes con un ataque contra las bases militares estadounidenses en Qatar e Irak, previamente evacuadas.
Sin embargo, ese mismo lunes por la noche, el presidente estadounidense, Donald Trump, propuso un alto el fuego que, sorprendentemente, fue aceptado por ambas partes. La tregua entró en vigor el martes por la mañana, y esa misma noche, el Gobierno israelí declaró el fin del estado de emergencia, permitiendo un retorno gradual a la normalidad en el país. Los doce días de conflicto armado dejaron un saldo de al menos 610 muertos en Irán y 28 en Israel, según datos oficiales.
La Respuesta de Irán: Victoria Declarada y Un Desafío Nuclear al OIEA
Desde Teherán, las autoridades también han celebrado una «victoria», asegurando haber forzado a su enemigo a «poner fin unilateralmente» al conflicto y advirtiendo que se mantienen «alerta». El presidente iraní, Masud Pezeshkian, se mostró «dispuesto a resolver los problemas (…) en la mesa de negociaciones» con Estados Unidos, insistiendo en que su país no busca fabricar armas nucleares.
Sin embargo, el gesto más significativo provino del Parlamento iraní. Este miércoles, los legisladores aprobaron con una abrumadora mayoría de 221 votos a favor la suspensión de la cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El documento aprobado por el legislativo iraní justifica esta medida al señalar que «mientras el régimen israelí libraba su guerra de agresión contra Irán desde el 13 de junio, Estados Unidos intervino y lanzó ataques aéreos contra tres instalaciones nucleares en Natanz, Fordow e Isfahán la madrugada del domingo».
El texto parlamentario continúa afirmando: «Irán ha dicho que se reserva todas las opciones para defender su soberanía, sus intereses y su pueblo, y la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI) declaró que el ataque violó el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y no impedirá que Irán desarrolle su programa nuclear pacífico».
Esta medida, que aún requiere pasos adicionales para ser efectiva (como el visto bueno del Consejo de Guardianes de la Revolución y la firma del presidente), sigue a un anuncio del 16 de junio por parte de Irán de que preparaba un proyecto de ley para abandonar el TNP. Irán se unió al TNP en 1970 y ha sostenido repetidamente que su programa nuclear es pacífico, a pesar de acumular más de 400 kilos de uranio enriquecido al 60%, un nivel preocupantemente cercano al uso militar. El TNP compromete a los países firmantes a no desarrollar armas nucleares y a someterse a inspecciones de la agencia nuclear de la ONU.
Un Frágil Equilibrio en el Aire
Las calles de Teherán, aunque no tan animadas como de costumbre, parecían intentar retomar su ajetreo tras el anuncio del cese de las hostilidades. Sin embargo, la confianza no es total. «No creo que vaya a aguantar», comentó pesimista Ahmad Barqi, un vendedor de productos electrónicos de 75 años. «Nos gustaría que se respetara, pero ellos no lo aplican, no cumplen sus promesas», añadió, en alusión a los israelíes.
La fragilidad del alto el fuego se evidenció el martes por la mañana, cuando sonaron las sirenas en el norte de Israel, aunque Irán negó haber disparado misiles después de la tregua. Una fuente militar israelí confirmó a la AFP que Teherán disparó dos misiles que fueron interceptados. Después de amenazar con una «respuesta contundente», el gobierno israelí dijo que se «abstuvo» de realizar más ataques tras la conversación entre Trump y Netanyahu, dejando el futuro en un balance precario y dependiente de la contención de todas las partes.
SOJ





