Un operativo policial en la Facultad de Humanidades y Arte de la Universidad de Concepción (UdeC) culminó con la detención de seis estudiantes en la noche del viernes. La intervención se produjo a solicitud de la Rectoría, dada la naturaleza privada del recinto universitario, en el marco de una paralización general que afecta a más de sesenta carreras y al campus Chillán, motivada por demandas estudiantiles relacionadas con la violencia de género.
El desalojo se llevó a cabo cerca de las 23:00 horas, luego de que las autoridades universitarias solicitaran la intervención de Carabineros. Los seis estudiantes aprehendidos fueron puestos a disposición de la justicia para su control de detención, acusados del delito de usurpación no violenta con daños. La Universidad de Concepción justificó la decisión de solicitar el desalojo argumentando que se tomó a petición de las autoridades de la Facultad, con el respaldo de su comunidad, con el objetivo de «resguardar la integridad de estudiantes, trabajadores y del patrimonio universitario y urbano».
La institución también reiteró su disposición al diálogo con los representantes estudiantiles, pero sólo con el requisito de abandonar las tomas, insistiendo en que esta es la vía apropiada para resolver las diferencias dentro de la comunidad universitaria.
Sin embargo, Valery Céspedes, vocera del movimiento estudiantil, informó que un numeroso contingente policial rodeó el edificio y procedió a la detención de seis personas que se encontraban en las inmediaciones del recinto. La toma feminista había sido iniciada por estudiantes que denuncian una falta de respuesta institucional ante denuncias internas por violencia de género.
Previamente, la Universidad de Concepción emitió un comunicado informando que en la madrugada del viernes 16 de mayo, alrededor de las 3:45 horas, un grupo de individuos encapuchados irrumpió en el edificio de la Facultad de Humanidades y Arte, ocasionando daños en su infraestructura, reconocida como Monumento Histórico Nacional, e impidiendo el normal funcionamiento del lugar.
En redes sociales, el grupo autodenominado «Humanidades en Toma» explicó que la ocupación se realizó en apoyo a la carrera de Pedagogía en Historia y Geografía. En su declaración, señalaron que intentaron acceder al recinto mediante el diálogo, pero ante la negativa de los funcionarios, optaron por forzar el ingreso. El grupo se comprometió a reemplazar el vidrio dañado durante la entrada con fondos provenientes de actividades autogestionadas.
Por su parte, la Federación de Estudiantes de la UdeC (FEC) condenó enérgicamente el operativo policial, acusando una «criminalización de la organización estudiantil» y un «desconocimiento sistemático del movimiento por parte de Rectoría». Además, exigieron el cese de las medidas represivas y transparencia en relación con los protocolos utilizados durante el desalojo.

SOJ





