El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, hizo un llamado este jueves a sus aliados europeos para mantener la «unidad» en torno a su denominado ‘Plan de la Victoria’, con el fin de persuadir a otros líderes mundiales de apoyar sus solicitudes, incluida la autorización para que Kiev pueda llevar a cabo ataques en territorio ruso utilizando armas de largo alcance.
Zelensky recordó que en el pasado Ucrania había solicitado el uso de estas armas, pero se enfrentó a la oposición general. Sin embargo, enfatizó que ahora es necesario que algunos países cambien su postura. Estas declaraciones fueron hechas en Bruselas, donde presentó su propuesta ante los líderes de la Unión Europea.
El mandatario ucraniano subrayó que solo con la unidad dentro de la UE se logrará avanzar y convencer a otros líderes, afirmando que, de aplicarse su plan, la guerra podría terminar en 2025. Según Zelensky, “la unidad también es un arma, una que nos brinda seguridad”.
Durante la cumbre, Zelensky también destacó que su estrategia busca que Ucrania sea fuerte y esté lista para la diplomacia, y que lo positivo de su plan es que depende únicamente de sus aliados, no de Rusia, lo que le da viabilidad.
El plan también contempla que potencias como Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Italia y Alemania desplieguen armamento estratégico no nuclear en Ucrania para disuadir a Rusia, al tiempo que se insiste en que la OTAN formalice la invitación para la adhesión de Kiev a la Alianza, un paso que solo se concretaría una vez que termine la guerra. Zelensky aseguró que dicha invitación fortalecería la postura diplomática de Ucrania y sería clave para detener el conflicto.
El presidente ucraniano también urgió a los líderes europeos a aprobar cuanto antes un préstamo de hasta 35.000 millones de euros, como parte de un pacto del G7. Este acuerdo será votado en el Parlamento Europeo la próxima semana, aunque persiste el veto de Hungría sobre la extensión del congelamiento de activos rusos, de cuyos beneficios se financiaría el préstamo. La contribución de Estados Unidos también está en juego, pudiendo aportar hasta 20.000 millones de euros.
Por su parte, el canciller alemán, Olaf Scholz, destacó la importancia de mantener el apoyo a Ucrania, mientras que el presidente lituano, Gitanas Nauseda, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, subrayaron la necesidad urgente de asistencia militar y económica a Kiev.





