La crisis de la industria pesquera golpea con fuerza el corazón industrial de Coronel. La multinacional de origen noruego FoodCorp —pieza clave del conglomerado Austevoll Seafood— anunció que llevará al Estado de Chile ante los tribunales, convirtiéndose en la cuarta gran firma del sector en tomar acciones legales contra la reciente Ley de Fraccionamiento.
Para la operación en Coronel, el impacto no es solo una cifra en un balance; es una amenaza directa a su viabilidad. La compañía estima que el cambio en las cuotas de captura y el término anticipado de sus licencias (que legalmente se extendían hasta 2032) significan una pérdida superior a los 100 millones de dólares.
Un golpe al motor laboral de la comuna Desde la gerencia de FoodCorp Chile, el mensaje es claro: la normativa es vista como una «expropiación encubierta» que ignora años de planificación e inversión en la Región del Biobío. Sin embargo, la mayor preocupación recae sobre el tejido social de la zona:
- 650 empleos directos: La estabilidad de cientos de familias coronelinas depende de esta operación.
- Desarrollo local: En una comuna que ya enfrenta serios desafíos de empleabilidad, la empresa defiende su rol como motor económico.
- Inversión extranjera: La firma advierte que este cambio en las reglas del juego daña severamente la credibilidad de Chile ante capitales internacionales de Noruega, Reino Unido y Perú.
«Tenemos un compromiso profundo con Coronel y la obligación de proteger el futuro de nuestros trabajadores», afirmó el CEO Andrés Daroch, subrayando que la demanda —liderada por el estudio Montt y Cía— busca recuperar no solo el patrimonio financiero, sino la seguridad jurídica necesaria para seguir operando en la costa chilena.
SOJ





