Este lunes 19 de enero, se realiza un despegue histórico, pero no hacia las estrellas, sino hacia lo más profundo de nuestro propio planeta. La Expedición Conjunta China-Chile a la Fosa de Atacama (JCATE) soltará amarras para iniciar una misión sin precedentes: explorar el «Hadal», esa frontera desconocida situada a más de 8.500 metros bajo el nivel del mar.
A bordo del imponente buque científico Tan Suo Yi Hao, investigadores del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) de la UdeC y del IDSSE de la Academia China de Ciencias, pondrán proa al norte para desafiar los límites del conocimiento humano durante dos meses de investigación intensiva.
Tecnología de frontera para un mundo inexplorado
El corazón de la misión es el Fendouzhe (“Luchador”), un sumergible tripulado de última generación que es, en palabras del Dr. Osvaldo Ulloa, líder científico chileno, «la Estación Espacial Internacional de los océanos». Equipado con brazos robóticos y cámaras de ultra alta definición, el Fendouzhe permitirá que científicos chilenos desciendan a profundidades donde la presión es aplastante y la vida adopta formas que parecen de otro mundo.
Una alianza estratégica bajo el mar
Esta expedición no es solo un logro técnico; es el resultado de una cooperación diplomática y científica de alto nivel que involucra al Ministerio de Ciencia, la ANID y diversas universidades nacionales (PUC, UdeC UACh, UV). A lo largo de las costas de Atacama, Antofagasta y Tarapacá, los investigadores realizarán inmersiones frente a Caldera, Chañaral, Taltal e Iquique, buscando respuestas sobre la biodiversidad extrema y la geología de la fosa.
Bajo la dirección del Dr. Osvaldo Ulloa en la primera etapa y del Dr. Mauricio Urbina en la segunda, la ciencia desde Concepción se posiciona en la vanguardia global. Mientras el mundo mira al espacio, Chile se sumerge en su propio abismo para descifrar los misterios que habitan a 8.500 metros de profundidad.
El zarpe de este lunes marca el inicio de una nueva era para la oceanografía mundial: el momento en que Chile deja de solo mirar el mar para empezar a habitar sus secretos más profundos.
SOJ





