La Cámara Baja ha dado luz verde final al proyecto de ley que establece multas por el incumplimiento del voto obligatorio en las próximas elecciones generales de noviembre. La aprobación, lograda con una contundente mayoría de 127 votos a favor, 7 en contra y 11 abstenciones, fue celebrada como un triunfo de la legalidad, aunque no sin una dura crítica a la tardanza en su tramitación.
El resultado convierte en Ley el mandato constitucional que hacía obligatorio el sufragio, poniendo fin a una incertidumbre normativa a solo semanas de los comicios.
El Triunfo del Acuerdo: «Un Gran Día para la Democracia»
La satisfacción por el logro fue transversal en parte del Congreso. El presidente de la corporación, José Miguel Castro (RN), destacó la capacidad de la política para generar consensos: «No existe mejor política que la política en base a los acuerdos, y eso es lo que hemos conseguido el día de hoy. Lo que hace es darle vida, hacer verbo a esa constitución que nos mandataba a tener una ley como la que sacamos el día de hoy».
En la misma línea, Guillermo Ramírez (UDI), calificó el momento como «un gran día para la democracia». Ramírez señaló que la clase política estaba «al debe» con el país al incumplir un mandato constitucional. Además, valoró que el Gobierno haya rectificado y cumplido su palabra en este último trámite.
El diputado Diego Schalper (RN) subrayó la importancia de la certeza jurídica que otorga la nueva normativa: «Chile estaba entrando en una deriva muy complicada donde sus normas electorales se cuestionaban. Para los chilenos y chilenas de su casa, Chile tiene voto obligatorio con multa, que es lo que teníamos que poder ofrecerle a Chile a estas alturas». Schalper aprovechó para reconocer el rol de la diputada Joanna Pérez en la iniciativa.
Críticas a la Demora: «Vergüenza» y «Chantaje Político»
Pese a la aprobación, la oposición no ahorró críticas por la urgencia y el timing con que se tramitó el proyecto.
El diputado Luis Sánchez (Republicano) fue directo al calificar el proceso como el «resultado de un proceso de chantaje político«. Sánchez lamentó que, a pocas semanas de la elección, se resolviera recién la aplicación de multas, acusando a la izquierda de falta de pudor y de haber comprometido su voto solo tras obtener «la tramitación de otras cosas en su favor».
Su compañero de bancada, Stephan Schubert (Republicano), tildó de «vergüenza» que el Congreso demorara tanto en establecer la sanción: «Definitivamente hoy tenemos una norma que tiene una sanción, como siempre debió haber sido. Esto tomó mucho tiempo y es una vergüenza para este Congreso, el que ya estando en un proceso electoral estén recién estableciéndose las reglas».
Finalmente, Joanna Pérez, diputada autora del proyecto, resumió la lección que deja este proceso: «Hoy hemos aprendido una lección desde el Congreso, que nunca más podemos estar legislando a última hora, que nunca más un 30% decida por un 70% y no reforcemos la democracia oportunamente». Aunque valoró el acuerdo y la mayoría lograda, admitió que hubo una «imposición por parte del Gobierno» que debieron aceptar para lograr el avance.
SOJ





