Directores de la Corporación UdeC Expresan «Sorpresa e Inquietud» ante Crisis Universitaria. Cuestionan Gestión del Rector y denuncian «Prestigio afectado» del plantel

Un grupo de Directores de la Corporación Universidad de Concepción ha emitido una contundente carta al Rector Carlos Saavedra Rubilar, manifestando su «sorpresa e inquietud» por los recientes acontecimientos que han sumido a la casa de estudios en una crisis. Los directores cuestionan duramente el manejo de la movilización estudiantil y las declaraciones públicas del Rector.

En la misiva, los firmantes expresan preocupación por el «manejo de las autoridades académicas y administrativas» frente a una movilización estudiantil que ha escalado progresivamente. Critican específicamente el «ingreso de la fuerza pública a la Facultad de Humanidades y Arte», lo que, a su juicio, «no ha hecho más que acrecentar el sentido de molestia del estudiantado».

La carta arremete contra las declaraciones del Rector Saavedra publicadas en un diario local el 18 de mayo, donde habría mostrado «nula disposición a dialogar personalmente con los estudiantes». Los directores consideran que esta postura, unida a la convicción del Rector de haber actuado «como corresponde», «no contribuyen a la solución del conflicto, sino que, muy por el contrario, lo agudizan aún más». En la misma línea, critican las declaraciones del Consejo de Decanos y Autoridades del 23 de mayo, que, según ellos, actuaron como un «catalizador para este conflicto, en vez de buscar las instancias reales de diálogo».

Cuestionamientos al Prestigio y la Gobernanza Universitaria

Los Directores advierten que la situación está afectando gravemente el «prestigio de la Universidad como institución pluralista cuyo lema es el desarrollo libre del espíritu», y pronostican un impacto negativo en la matrícula del próximo año. Atribuyen esta problemática a la «incapacidad, por parte de quienes hoy administran la Universidad, de solucionar de una forma adecuada los conflictos que naturalmente ocurren».

Además, la carta aborda una controversia previa sobre el proceso de Reforma de Estatutos. Los Directores desmienten categóricamente la afirmación del Rector de que una parte de la Asamblea de socios estaría «por mantener los estatutos de la dictadura». Califican esta declaración como «temeraria» y «manipuladora», aclarando que el rechazo a la reforma se basó en «la gobernanza de la Universidad, donde la modificación de estatutos dejaba nuevamente en manos del Rector de turno todos los poderes, con los riesgos de control de gestión que eso significa».

Finalmente, expresan su «profundo malestar» por las afirmaciones del Rector que aludieron a un Directorio «poco profesional» y con «desconocimiento de los temas de Educación Superior», calificando estas expresiones como una «ofensa gratuita» que «denosta» su labor ad honorem como representantes de la comunidad penquista y guardianes del patrimonio universitario.

La misiva concluye con un llamado a la reflexión al Rector, instándolo a priorizar el «bien común de la comunidad universitaria» y a dialogar «sin orgullo, sin rencores, sin paradigmas», para así honrar el espíritu fundacional de la Universidad.
Firman la misiva: Tito Jara Fuentes, Pedro Ramírez Glade, Roberto Ferrada Ferrada y Alfredo Meneses.

SOJ