Producción de plásticos a base de algas: Desde Concepción Una Revolución para combatir la contaminación en el mar

El proyecto consiguió tres patentes, una de ellas para cultivar una alga limpia de impurezas que permite productos de mejor calidad.

La contaminación por plásticos es uno de los mayores desafíos ambientales de nuestro tiempo. Sin embargo, un grupo de investigadores en Concepción ha encontrado una solución innovadora y sostenible: plásticos biodegradables a base de algas. Esta tecnología no solo reduce la huella de carbono, sino que también enriquece los suelos, revolucionando la agricultura y la forestación.

La acumulación de plásticos convencionales en el medio ambiente, especialmente en sectores como la agricultura, representa una amenaza para los ecosistemas y la salud. Conscientes de este problema, los científicos de la UdeC desarrollaron un polímero biobasado en algas marinas que ofrece una alternativa ecológica y eficiente.

Estos nuevos plásticos, además de degradarse en un plazo máximo de 130 días, aportan nutrientes esenciales al suelo, mejorando la calidad de la tierra y promoviendo un crecimiento más saludable de las plantas.

Ventajas Clave:

  • Biodegradabilidad: Se descomponen rápidamente en condiciones de compostaje, evitando la contaminación del suelo y los océanos.
  • Sostenibilidad: Elaborados a partir de algas, una fuente renovable y abundante.
  • Nutrientes: Enriquecen el suelo, mejorando la productividad agrícola.
  • Versatilidad: Pueden utilizarse en una amplia gama de aplicaciones, desde macetas hasta bolsas para frutas y verduras.

El desarrollo se realizó al alero del Grupo Interdisciplinario de Biotecnología Marina (Gibmar) del Centro de Biotecnología y la Unidad de Desarrollo Tecnológico UDT de Coronel, y estuvo dirigido alternadamente por el académico del Departamento de Ciencia y Tecnología de los Alimentos, Dr. Cristian Agurto Muñoz, y el Director del departamento de I+D de UDT, Álvaro Maldonado Mendoza.

“Era un desafío que pudiéramos plastificar algas y generar algunos productos biodegradables, lo que se cumplió sin problemas. Estos plásticos se degradan en condiciones de compostaje entre 90 y 130 días. En condiciones normales de uso se mantienen a largo plazo algunas funciones del plástico como la resistencia y la elasticidad. Todavía tenemos algunos productos desde hace ya casi 10 años y siguen en buenas condiciones”, explicó el Dr. Agurto.

El proyecto elaboró maceteros y bolsas plásticas para la industria viverista y agroforestal que pudiesen ser compostables, evitando así que contaminen el suelo. Además, durante el desarrollo se descubrió que estos mismos plásticos en base a algas aportan nutrientes propios a las plantas, lo que mejoró aún más la experiencia de uso de estos.

Se ejecutaron tres proyectos I+D, que se llevaron a cabo entre 2010 y 2016, se obtuvieron tres patentes: una vinculada a la producción de las bolsas y maceteros, otra para el cultivo de macroalgas para la obtención de materia prima y otra para la elaboración de mallas espumadas protectoras de frutas de exportación.

“Generamos maceteros, contenedores y bolsas para distintos tipos de árboles, para la industria forestal y la industria frutícola de los viveristas. Por otro lado, generamos plásticos biodegradables antimicóticos para proteger fruta de exportación, y además generamos una tecnología de cultivo para suministrar las algas con las características necesarias para producir estos plásticos”, dijo el Dr. Agurto.

Proceso de Investigación y Desarrollo:

El proyecto, que se extendió por varios años, involucró la colaboración de diversos expertos de la UdeC. Los investigadores lograron desarrollar una tecnología para cultivar algas de alta calidad y transformarlas en plásticos biodegradables con propiedades mecánicas y químicas adecuadas.

Desafíos y Oportunidades:

A pesar de los avances logrados, la masificación de estos plásticos verdes aún enfrenta desafíos, principalmente relacionados con la falta de incentivos normativos y financieros. Sin embargo, los investigadores confían en que la creciente conciencia ambiental y los cambios en las regulaciones impulsarán la adopción de estas tecnologías sostenibles.

El Futuro de los Plásticos Verdes:

Los plásticos biodegradables a base de algas representan una oportunidad única para transformar la industria agrícola y reducir nuestra dependencia de los plásticos convencionales. La UdeC ha abierto una puerta a un futuro más sostenible, demostrando que la innovación y la investigación pueden ofrecer soluciones concretas a los problemas ambientales más urgentes.

Conclusión:

Los plásticos verdes a base de algas no solo son una alternativa ecológica a los plásticos convencionales, sino que también representan una oportunidad para mejorar la productividad agrícola y proteger el medio ambiente.