Los uniformados de Quillón fueron dados de baja y enfrentan acusaciones de asociación ilícita, cohecho y otros delitos cometidos durante operativos policiales.
Los funcionarios pertenecen a la subcomisaría de Quillón. Fueron aprehendidos y expulsados de la institución tras ser vinculados supuestamente a una red de corrupción al interior de la policía uniformada. Según las investigaciones, los ex funcionarios estarían involucrados en una serie de delitos cometidos durante el ejercicio de sus funciones, entre ellos asociación ilícita, cohecho, hurto simple, obstrucción a la investigación, falsificación de documentos y detenciones ilegales.
La indagatoria, llevada a cabo por el Departamento de Asuntos Internos de Carabineros, reveló que los funcionarios habrían actuado de manera coordinada para cometer estos delitos. Los detenidos fueron puestos a disposición del Juzgado de Garantía de Bulnes, donde el tribunal amplió el plazo de la investigación para recabar más pruebas. Se decidió extender hasta el viernes la formalización de los cuatro ex policías.
Carabineros condena los hechos y refuerza controles internos
Desde Carabineros se ha condenado enérgicamente estos hechos, señalando que las conductas de los funcionarios involucrados son una traición a la confianza de la ciudadanía y manchan la imagen de la institución. La institución ha reiterado su compromiso con la transparencia y el combate a la corrupción, y ha anunciado que se reforzarán los controles internos para prevenir futuros casos de este tipo. «No toleraremos este tipo de conductas que dañan gravemente la imagen de Carabineros y van en contra de los principios que nos rigen».

