La Unión Europea seguirá ayudando a Ucrania hasta que Putin resuelva poner fin a la guerra

El Alto Representante para Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, afirmó este domingo a EFE que los Veintisiete apoyarán a Ucrania “hasta que (Vladímir) Putin decida parar la guerra”, algo que no pasará “pronto”, sino que probablemente haya que esperar a las elecciones en Estados Unidos para saber el futuro del conflicto. En un panel de la reunión especial del Foro Económico Mundial (WEF, en inglés), que arrancó este domingo en Riad, Borrell reiteró el compromiso de la UE de respaldar a Ucrania en la guerra contra Rusia, sin importar la inversión presupuestaria que esto represente.

“Nosotros seguiremos apoyando a la gente en Ucrania. Hay quien pregunta cuánto dinero gastaremos en la guerra. Nos comprometimos en apoyar a Ucrania para que resista hasta que Putin decida parar la guerra, pero no creo que pase pronto”, dijo el máximo representante en Política de Seguridad de la UE. En su intervención, Borrell recordó que “Putin empezó la guerra” y apuntó que el presidente ruso “esperará las elecciones de Estados Unidos” para plantearse el futuro o la posibilidad de poner fin al conflicto que inició hace poco más de dos años. Sobre la extensión en el tiempo de la guerra entre Rusia y Ucrania, mostró su preocupación por que pase algo parecido en Oriente Medio, y se refirió a la guerra entre Israel y Hamás en la Franja de Gaza, otro ejemplo de “una guerra entre dos partes por un mismo territorio, donde la única solución es compartir”.

Borrell resumió los cambios que han sufrido las relaciones internacionales en los últimos años, en los que se pasó de hablar de bloques este-oeste y norte-sur, a hablar de “norte, sur, este y oeste”. Según explicó, “no hay un claro entendimiento de cómo es el mundo en la actualidad. La competición está bien, pero el problema no es competir sino la confrontación, y hay más confrontación porque hay más polos y menos normas. El poder se ha redistribuido, hay más actores y menos reglas. Por ello hay desorden”. Agregó que la principal consecuencia de este nuevo orden mundial es una redistribución de poderes que ha cambiado la relación de las fuerzas, y muchas de ellas se han dirigido hacia Asia, mientras que el “norte y oeste ha decrecido en importancia”, al tiempo que países como Arabia Saudí y China crecen.

Apuntó que “la guerra no es sólo con bombas, sino con narrativas”, y remarcó la importancia de la geografía para establecer relaciones y alianzas, en ocasiones relaciones de dependencia que se utilizan en contra de los propios socios. “En el día de hoy necesitamos más cooperación (…) Tenemos que respetar las reglas existentes y cambiar las que no se adapten al mundo actual. Muchas cosas funcionan porque hay una brecha entre lo que tenemos que hacer y lo que hacemos”, añadió. Borrell admitió que hay algo de cierto en la caricatura que hacen de la Unión Europea: dependencia del gas ruso (que pasó del 45 % al 10 % desde que estalló la guerra), de la seguridad de la OTAN liderada por EE.UU. y del comercio con China. Pero fue claro en que eso va a cambiar: “Nos tenemos que adaptar al nuevo mundo. Ser más responsables con la seguridad propia y con los recursos (…) Nuevos países han mostrado una capacidad increíble de innovación tecnológica. Más unión en Europa para sobrevivir en un mundo de gigantes y tener en cuenta las prioridades de otros para el desarrollo propio». (Agencias).