Tras una semana marcada por intensas tormentas eléctricas, la Región Metropolitana ha experimentado una breve tregua dominical con cielos parcialmente nublados y máximas entre los 23 y 26 °C. No obstante, –según Meteored Chile– el respiro durará poco: los termómetros y el estado del tiempo se preparan para dar un drástico giro, dándole paso a un nuevo sistema frontal.
De acuerdo con el pronóstico, la inestabilidad atmosférica volverá a hacer de las suyas en la capital desde este lunes 26 de octubre a causa de una vaguada en altura. Este fenómeno favorecerá un incremento en la nubosidad y dejará la puerta abierta al desarrollo de lluvias débiles en distintos sectores de la capital. El martes 27 persistirá la nubosidad residual durante las primeras horas de la jornada —con probables bancos de niebla en valles interiores y precipitaciones aisladas en la precordillera—, pero comenzará a marcarse el retorno paulatino del ambiente cálido, alcanzando después los 22 °C en Santiago.
«La última semana de octubre traerá un cóctel meteorológico a Chile central. Será de posibles chubascos aislados. Pasaremos al calor primaveral en pocas horas», advierten desde Meteored sobre el panorama que marcará a Santiago en los próximos días. El contraste térmico más agudo llegará hacia el miércoles 28, cuando el desplazamiento de las altas presiones hacia Argentina y la vaguada costera den paso a cielos mayormente despejados. En comunas del sector norte de la Región Metropolitana, como Colina o Tiltil, los registros máximos podrían elevarse hasta los 27 °C.





