Un escenario climático poco habitual se proyecta para los próximos meses debido al fortalecimiento de fenómeno de El Niño

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que el evento podría alcanzar una intensidad excepcional hacia fines de 2026, con efectos que se extenderían durante buena parte de 2027. La proyección apunta a un calentamiento extraordinario de las aguas del Pacífico tropical, con anomalías que podrían superar los registros utilizados durante las últimas cuatro décadas.

De acuerdo con el organismo internacional, la temperatura superficial del Pacífico tropical podría ubicarse hasta 3,8 °C por sobre el promedio entre noviembre de 2026 y enero de 2027. El máximo del fenómeno se produciría hacia diciembre, aunque sus consecuencias sobre la circulación atmosférica y los patrones de temperatura y precipitaciones podrían mantenerse durante el año siguiente. La OMM advierte que un El Niño de esta magnitud puede elevar el riesgo de eventos extremos como lluvias intensas, inundaciones, sequías y episodios de calor.

El panorama para Chile también requiere especial atención. Según el análisis publicado por Meteored, la zona central y centro-sur del país podrían experimentar precipitaciones por sobre lo habitual durante la primavera, mientras que hacia el verano podrían producirse alteraciones en las temperaturas. Históricamente, la presencia de El Niño tiende a favorecer un aumento de las precipitaciones entre Coquimbo y Los Lagos, aunque la respuesta puede variar dependiendo de la época del año y de otros factores atmosféricos.

De concretarse un escenario de lluvias más abundantes o intensas, aumentaría la atención sobre posibles inundaciones, desbordes de ríos, anegamientos y remociones en masa, con potenciales efectos sobre la agricultura, infraestructura y transporte. Al mismo tiempo, el comportamiento del fenómeno durante el verano podría traducirse en temperaturas superiores a los valores normales en distintas zonas del país. Sin embargo, la OMM recalca que la intensidad de El Niño por sí sola no permite determinar exactamente qué ocurrirá en cada territorio.

Por ahora, los próximos meses serán determinantes para establecer la magnitud definitiva del fenómeno y cómo se expresará en Chile durante 2027. La recomendación es mantener el seguimiento de los pronósticos de la Dirección Meteorológica de Chile y de los organismos encargados de la prevención de emergencias, considerando que las proyecciones estacionales permiten anticipar tendencias, pero no determinar con precisión cuándo y dónde ocurrirá un evento extremo.

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