La trama judicial que remece a las más altas esferas del Poder Judicial chileno sumó este viernes un capítulo clave. La Corte de Apelaciones de Santiago resolvió revocar la prisión preventiva de la exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, permitiéndole abandonar el Centro Penitenciario Femenino de San Joaquín, donde permanecía recluida desde enero pasado en el marco de la denominada «Trama Bielorrusa».
En su lugar, el tribunal de alzada decretó la medida cautelar de arresto domiciliario total. Con esta resolución, la otrora poderosa magistrada podrá esperar el avance de la investigación criminal en su residencia, cerrando un ciclo de cinco meses tras las rejas que marcó un hito inédito en la historia de la justicia penal chilena.
El debate sobre el «peligro para la sociedad»
La estrategia de la defensa rindió frutos al desviar el foco del debate principal hacia la necesidad real de mantener tras las rejas a la exministra. A la salida del tribunal, la abogada defensora, Patricia Alvarado, enfatizó que esta decisión no define el fondo del caso, sino las garantías del proceso.
«La prisión preventiva siempre tiene ciertos requisitos, no solamente el hecho que se discuta si existe o no delito; eso se va a discutir en un juicio oral. Nosotros creemos en la inocencia de nuestra representada», explicó Alvarado.
La jurista subrayó que el tribunal de alzada coincidió con sus argumentos respecto a que Vivanco no representa un riesgo de fuga ni un peligro para el éxito de las diligencias. «Aquí lo importante era discutir si ella constituye un peligro o no, tanto para la sociedad como para los fines del procedimiento o bien una eventual fuga, lo que la Corte consideró que no se justificaba en este caso», sentenció, confirmando que Vivanco concretaría su salida del penal durante la tarde de este viernes.
Respecto al estado de la exministra tras casi medio año de reclusión, su equipo legal reconoció el duro golpe anímico. «Ella está tranquila pero muy afectada emocionalmente, no solamente por su situación, sino también por el tema familiar que tiene, sobre todo por su madre», reveló su defensa.
Radiografía a la «Trama Bielorrusa»
El caso que mantiene a Ángela Vivanco formalizada por delitos de cohecho reiterado y lavado de activos apunta a un presunto esquema de corrupción en la cúspide de la pirámide judicial.
Según la tesis del Ministerio Público, los hechos se habrían configurado mientras la exmagistrada integraba y ejercía la presidencia de la influyente Tercera Sala de la Corte Suprema. La Fiscalía sostiene que Vivanco utilizó su alta investidura y poder para torcer el rumbo de resoluciones judiciales, favoreciendo directamente a la empresa de capitales bielorrusos Consorcio Belaz Movitec (CBM) en un multimillonario litigio civil en contra de la estatal Codelco.
La gravedad del caso radica en que, de acuerdo con los antecedentes de la investigación, la exministra habría operado bajo un severo conflicto de interés, manteniendo estrechos vínculos personales con los abogados que patrocinaban a la firma privada y persiguiendo un interés económico indirecto en el resultado de los fallos que emanaban de su propia sala.
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