Alianza entre INIA Quilamapu y Municipalidad de Los Ángeles: Ciencia y datos al servicio de la agricultura familiar

Cerca de 700 pequeños agricultores de la provincia de Biobío recibirán capacitación técnica y herramientas de economía agraria para optimizar su rentabilidad frente al alza de costos.

La agricultura familiar de Los Ángeles está a punto de dar un salto cualitativo. A través de una alianza estratégica entre el INIA Quilamapu y la Municipalidad de Los Ángeles, 686 productores vinculados al programa Prodesal accederán a una red de apoyo técnico y científico diseñada para transformar su gestión predial.

El convenio no solo busca transferir conocimientos en terreno, sino también «profesionalizar» el campo mediante el uso de datos. En una primera etapa, el economista agrario Jorge González Urbina liderará un levantamiento de información junto a los equipos locales para que, por primera vez, muchos agricultores puedan dimensionar con precisión sus costos de producción y rentabilidad real.

El desafío de la rentabilidad

Para Cristian Wolf, contraparte municipal de Prodesal, este enfoque económico es vital en el escenario actual. Con el precio de los combustibles e insumos al alza, el objetivo es que el productor valore su propio trabajo.

«Es fundamental que los agricultores entiendan su negocio: que sepan cuánto les cuesta producir, que valoren su mano de obra y que el mercado visibilice el esfuerzo que hay detrás de los productos elaborados en Los Ángeles», destacó Wolf.

Ciencia aplicada al territorio

La colaboración no se quedará en las oficinas. El plan de trabajo contempla una fuerte presencia en áreas críticas para la zona:

  • Alimentación animal: Capacitación en especies forrajeras.
  • Diversificación productiva: Impulso al establecimiento de legumbres y frutales menores, como las frutillas.
  • Transferencia tecnológica: Seminarios técnicos diseñados a la medida de las necesidades locales.

Por su parte, Ricardo Ceballos, subdirector regional de I+D de INIA Quilamapu, reafirmó el compromiso de la institución con la descentralización del conocimiento. «Tenemos la responsabilidad de estar presentes en Biobío, poniendo nuestras capacidades técnicas a disposición de quienes más lo necesitan», señaló.

Las primeras acciones de este convenio comenzarán a ejecutarse durante el mes de mayo, marcando el inicio de una etapa donde la ciencia de laboratorio se traslada al surco, buscando que la pequeña agricultura de la provincia no solo sobreviva, sino que prospere con herramientas modernas.

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