El fin de ciclo, pero no de los ideales: Amarillos por Chile inicia su disolución formal

Lo que nació como un manifiesto de intelectuales y figuras de la ex Concertación para frenar la propuesta constitucional de 2022, hoy enfrenta su frontera legal definitiva. El Servicio Electoral (Servel) ha dictado la resolución de disolución de Amarillos por Chile, tras no alcanzar los umbrales de representación requeridos en las pasadas elecciones parlamentarias. La medida se hará efectiva el próximo 4 de marzo.

A pesar del golpe administrativo, la colectividad no lo lee como una derrota, sino como la mutación de una «aventura valiente» que marcó el termómetro político de los últimos tres años.

Un balance entre la nostalgia y la convicción

A través de un sentido comunicado, la tienda liderada por figuras del centro político reflexionó sobre su vertiginoso trayecto: desde su nacimiento como movimiento ciudadano hasta su consolidación como partido en 2023.

«No desaparecerán nuestros ideales ni la voluntad que nos llevó a unirnos», reza el documento, enfatizando que su propósito nunca fue imponer una verdad única, sino ofrecer una alternativa de construcción gradual para un Chile más próspero y justo.

El legado de las urnas

La formación recordó su despliegue en las elecciones regionales y municipales de 2024, así como su última apuesta en las parlamentarias de 2025. Para la directiva, cada firma y cada candidatura fue una «expresión de amor por Chile» que logró instalar el debate de la moderación en un clima de alta polarización.

¿Qué viene ahora? La política más allá del registro

Aunque el nombre de Amarillos desaparezca del registro formal del Servel por imperativo legal, el grupo asegura que este no es el punto final, sino el inicio de una nueva etapa de articulación.

  • El objetivo: Mantener viva la política de acuerdos.
  • La promesa: Seguir impulsando la «libertad con responsabilidad» desde nuevos espacios ciudadanos.
  • La esencia: Continuar siendo un puente en el debate público, incluso sin la estructura de un partido tradicional.

La historia de Amarillos por Chile cierra su capítulo legal en marzo, pero sus protagonistas ya preparan el siguiente movimiento en el tablero político nacional.

SOJ