Este viernes 13 de febrero, el transporte público (Metro-FF.CC.) registrará un hito tecnológico con el inicio de la marcha blanca del sistema de pago contactless. Sin embargo, lo que para el pasajero suena a modernidad y conveniencia, para el sector financiero es un salto al vacío. A solo horas del estreno, los emisores de tarjetas han solicitado postergar el lanzamiento acusando una «imprudencia normativa» que deja cabos sueltos en el sistema.
¿Qué es el «Pago Ágil»?
Hace más de un año, desde el 2 de diciembre de 2024 que el Biotrén incorporó el sistema de pago de tarjetas en el acceso al transporte del ferrocarril urbano del Gran Concepción. Con la implementación de la medida se dio un gran paso en la modernización del transporte público. El convenio entre MasterCard y EFE ha permitido el pago seguro y eficiente del tren mediante tarjetas.
Hace unos meses, se implementó el pago QR con el Banco Estado. A partir del pasado 28 de noviembre, se habilitaron en el sistema otras tarjetas, asociadas a MasterCard y Visa.
La nueva modalidad, que busca replicar el éxito ya visto en el Biotrén de Concepción, permitirá a los usuarios de Metro y Tren Nos acceder a los servicios sin la necesidad de cargar previamente su tarjeta Bip!. El sistema funcionará con:
- Tarjetas físicas: Débito o crédito (Visa/Mastercard).
- Billeteras Digitales: Google Pay y Apple Pay.
- Wearables: Relojes inteligentes (Garmin o Fitbit).
La promesa es simple: acercar el dispositivo al validador, esperar la luz verde y entrar. Sin recargas, sin filas y sin esperas.
El nudo ciego: El Banco Central y el factor «Offline»
Pese al entusiasmo del Ministerio de Transportes (MTT), la banca está en alerta. El principal reparo es que el Banco Central aún no publica la normativa definitiva. De hecho, la regulación que modifica el Compendio de Normas Financieras estará en consulta pública hasta el 18 de febrero, cinco días después de que el sistema ya esté operando en las calles.
El punto crítico radica en las transacciones fuera de línea (offline): ¿Qué ocurre si un pasajero valida su viaje pero su tarjeta no tiene fondos? El sistema actual propone un modelo open loop donde los emisores deben garantizar un monto diario de hasta $4.000 por cliente, incluso si no hay saldo.
«Garantizar 4 o 5 viajes diarios por tarjeta excede cualquier estándar internacional de riesgo, donde lo habitual es cubrir solo 1 o 2 viajes por fallas de conectividad», sostienen fuentes del sector financiero.
La respuesta del Gobierno: Marcha blanca a pesar de todo
Desde el Ministerio de Transportes le han bajado el perfil a la controversia, señalando que esta modalidad -aparte del éxito que ha tenido Concepción- también opera con éxito en ciudades como Copiapó, Chillán y Temuco. La autoridad ratificó que el debut en Santiago será gradual y paralelo al avance de la consulta del Banco Central.
Cronograma de implementación:
- 13 de febrero: Inicio en Metro de Santiago y Tren Nos.
- Fines de 2026: Integración total con la flota de buses de Red Movilidad.
Riesgos y beneficios
Mientras los usuarios celebran la flexibilidad de no depender de una carga previa, los bancos temen que estos $4.000 garantizados se conviertan en un «crédito forzado» para las tarjetas de débito, asumiendo un riesgo operativo que aún no tiene un marco legal firme.
La marcha blanca comienza mañana, pero la verdadera batalla se librará en las oficinas del Banco Central la próxima semana, cuando se defina quién pagará la cuenta si el sistema falla o los saldos no aparecen.
SOJ





