A través de una inspección fitosanitaria exclusiva en planta, el SAG y Frutas de Chile logran optimizar el despacho de fruta hacia mercados críticos en Asia, Europa y EE. UU. La estrategia busca consolidar a la provincia del Biobío, donde se exporta más del 83% de la producción de arándanos.
En Los Ángeles, corazón productivo de arándanos en la Región del Biobío, la planta Hortifrut Virquenco se ha convertido en el escenario clave para evaluar un modelo de gestión que está redefiniendo los tiempos de la agroexportación chilena. El Director Regional del SAG, Roberto Ferrada, junto a equipos de Protección Agrícola, supervisó la implementación del Convenio de Inspección Fitosanitaria, una herramienta jurídica y logística conocida como «Adenda Unificada» que permite a las empresas contar con personal técnico exclusivo para la certificación en origen.
Radiografía del Sector: El Arándano en el Biobío
| Indicador Estratégico | Cifra Regional | Impacto Logístico |
| Superficie Cultivada | 1.767,8 hectáreas | Concentración masiva en la Provincia de Biobío. |
| Producción Anual | 21.421,4 toneladas | Volumen crítico para la balanza comercial regional. |
| Vocación Exportadora | 83,6% del total | Dependencia directa de protocolos internacionales. |
| Destinos Principales | EE. UU., Asia y Europa | Exigen cumplimiento de estándares de «Cero Plagas». |
1. Agilidad Fitosanitaria: El fin de los cuellos de botella
Tradicionalmente, la inspección fitosanitaria dependía de la itinerancia de los funcionarios públicos. Con la firma de esta adenda entre el SAG y Frutas de Chile, seis grandes exportadoras de la región han internalizado equipos de inspección exclusivos.
- Efecto Productivo: Según destacó Ferrada, este modelo permite un despacho «mucho más ágil y productivo», eliminando tiempos de espera y asegurando que la fruta fresca mantenga su calidad óptima al llegar a los puntos de salida (puertos y aeropuertos).
2. Validación de la Industria: Certeza en el proceso
Desde el sector privado, Pablo Morales, Jefe de Planta de Hortifrut Virquenco, calificó la iniciativa como un «factor vital». La capacidad de realizar muestreos, inspecciones visuales y protocolos de despacho bajo una supervisión oficial permanente en la misma planta reduce la incertidumbre logística y mejora la competitividad de la exportadora frente a mercados cada vez más exigentes.
3. El SAG como garante de la marca «Chile»
La función de los inspectores en planta es crítica: verificar que cada caja cumpla con las restricciones biológicas impuestas por los países importadores. Bajo este convenio colaborativo, el personal de apoyo refuerza la labor del Estado, asegurando que el prestigio fitosanitario del país se mantenga intacto, evitando rechazos de cargamentos que podrían significar millonarias pérdidas para la región.
Análisis: Descentralización y Eficiencia
Este modelo es un ejemplo de cómo la colaboración público-privada puede resolver problemas operativos sin perder el rigor de la fiscalización estatal. En una región donde el 83,6% de la producción de arándanos sale de las fronteras, la eficiencia en la planta procesadora es tan importante como la genética del fruto. La consolidación de estas 1.767 hectáreas depende, hoy más que nunca, de una logística que no se detenga.
SOJ





