Viaje a la Raíz de la Fruticultura: Escolares de Ránquil Aprenden a Rescatar Árboles Ancestrales con Ciencia y Clonación

Alumnos de la Escuela América de Checura, Ñuble, participaron en una jornada educativa liderada por el Dr. Richard Bastías para descubrir el «secreto» biológico detrás del injerto y la clonación, técnicas esenciales para salvar variedades frutales en peligro de olvido.

La ciencia se encontró con la tradición campesina en la comuna de Ránquil, Región de Ñuble. Gracias a la iniciativa de la profesora Jeime Cabrera, la Escuela América de Checura fue escenario de una enriquecedora charla científica enfocada en el rescate del patrimonio frutal ancestral de Chile.

El expositor principal fue el Dr. Richard Bastías docente de la Facultad de Agronomía (UdeC) y asesor científico del programa Explora-Ñuble, quien buscó despertar la curiosidad de los escolares sobre la biología de las plantas.

Clonación e Injertos: El Secreto de la Inmortalidad Vegetal

El Dr. Bastías y su equipo, integrado por el doctorando Ignacio Urra y la experta Rocío Estuardo, explicaron a los niños y niñas la ciencia detrás de la propagación, centrándose en el rescate de variedades casi extintas, como el durazno betarraga, la frutilla blanca, la manzana limona y la emblemática Cereza Corazón de Paloma .

Dr. Richard Bastías: «Les explicamos sobre la toti-potencia de las células vegetales, esa capacidad de regenerarse y producir un nuevo individuo, y cómo las bases biológicas nos permiten acelerar los procesos de propagación mediante injerto y clonación. Es clave mostrarles la importancia de recuperar variedades que son parte de nuestro patrimonio».

La jornada no solo fue teórica, sino que buscó inspirar a los futuros científicos. Rocío Estuardo introdujo los conceptos de la injertación, mientras que Ignacio Urra profundizó en las técnicas de clonación utilizadas para preservar genéticas únicas.

La Ciencia Vence al Olvido

La experiencia tuvo un impacto inmediato en los jóvenes, algunos de los cuales ya se ven a sí mismos siguiendo el camino de la investigación agraria:

  • Mateo Sandoval afirmó que la recuperación de frutos ancestrales le pareció «algo para hacer en el futuro».
  • Martina Pascal se sintió cautivada por los injertos, que permiten «recuperar los árboles y los frutos».
  • Tomás Araya fue más allá, declarando: “Yo ahora quiero estudiar Agronomía porque me gustan las plantas y me gustaría en el futuro hacer investigación en injertos y ver cómo está el suelo”.

La directora de la escuela, Bernarda Mesa, destacó la importancia de estas actividades: «Esto forma parte de nuestro proyecto educativo. Los niños y niñas han podido conocer la ciencia que hay detrás de las plantaciones, de rescatar especies y de reproducir, lo que es de suma importancia para nuestro entorno rural».

El Dr. Bastías concluyó la jornada con una sensación de misión cumplida: «Este tipo de actividades son muy relevantes dado que se crea conciencia en las escuelas rurales sobre la importancia de rescatar el patrimonio de la fruticultura en Chile y se les entrega conocimientos científicos. Nos vamos muy satisfechos con ver a los niños y niñas vibrar con la jornada».

SOJ

toto macau