El sector de la salud privada en Chile está al límite. Clínicas de Chile, el gremio que agrupa a las principales instituciones, ha escalado su reclamo al señalar que la deuda que el Estado mantiene con ellas por la atención de pacientes de Fonasa se ha vuelto «crítica e insostenible».
La cifra, estimada en $424 mil millones a septiembre de 2025, no solo representa un alza del 38% en doce meses, sino que marca un récord histórico de deuda pública en el sector.
Una Deuda «Corriente» y Alarmante
Hace apenas un mes, el gremio encendió las primeras alarmas por el fuerte aumento, pero el último balance ha forzado una reacción más dura. Javier Fuenzalida, presidente de Clínicas de Chile, acusa que el problema ya no es una «voz de alerta, sino que es un problema real».
“Este es el nivel de deuda pública más alto desde que comenzamos el registro, en octubre de 2022,” afirma Fuenzalida.
Lo que hace esta situación particularmente grave es que, a diferencia de la crisis de pagos que se vivió durante la pandemia, esta es «deuda corriente». Es decir, corresponde a pagos pendientes por atenciones realizadas en los últimos meses, no a arrastres de años anteriores.
Para dimensionar el impacto, Fuenzalida lo traduce a servicios concretos: esta deuda «equivale al no pago de más de 70 mil cirugías ya realizadas, con un costo promedio de $6 millones».
Solo entre mayo y septiembre de este año, la deuda de Fonasa con las clínicas se disparó en $155.285 millones, lo que representa un aumento del 57% en solo cuatro meses.
El Dedo Acusador Apunta a la DIPRES
El gremio de clínicas asegura que el problema central no reside en Fonasa, cuyo sistema de revisión de cuentas ha mejorado, sino en la Dirección de Presupuestos (Dipres), el organismo que debe liberar los fondos.
“Hemos denunciado la situación públicamente, ya que es la Dipres la que no disponibiliza recursos para pagar a nuestros establecimientos,” asegura Fuenzalida. “El pago es urgente para financiar la operación y, en definitiva, la atención de pacientes.”
El reclamo de las clínicas se suma a una reciente denuncia de constructoras de viviendas sociales, que también han señalado millonarios retrasos en pagos del Estado a través del Minvu, dibujando un panorama más amplio de incumplimientos estatales.
Respecto a la respuesta que la Dipres dio a inicios de septiembre —asegurando que los recursos estaban disponibles—, Fuenzalida es tajante: “Lo concreto es que hoy día los recursos no están disponibles, y en esa conclusión, la deuda, en vez de bajar, aumenta”.
Exigencia de Pago y Desaire Ministerial
El presidente de las clínicas exige una acción inmediata y clara: “No quiero ninguna explicación. Quiero que nos paguen.”
Además de la falta de recursos, Fuenzalida denuncia que el proceso para que las clínicas puedan siquiera llevar facturas a factoring se ve entorpecido, ya que Fonasa tarda en revisar las cuentas, impidiendo la facturación de muchos establecimientos.
La frustración del gremio aumentó al ver pospuesta una reunión clave que tenían agendada con la ministra de Salud, Ximena Aguilera. La cita, que debió realizarse el jueves pasado, fue reprogramada para el 8 de octubre.
Fuenzalida interpreta este aplazamiento como una señal: “Yo tengo una lectura de esto, una interpretación: porque los recursos no están”. El sector pide que el compromiso de pago, por prestaciones ya ejecutadas, se cumpla sin más dilación.
SOJ





