El cardenal Fernando Chomali encabezó este viernes 18 de Septiembre el tradicional Te Deum Ecuménico de Fiestas Patrias en la Catedral de Santiago, donde entregó un mensaje de esperanza para las nuevas generaciones, abordó los desafíos que enfrenta el Chile actual e hizo un llamado a la clase política a evitar las confrontaciones y pensar en «el bien común». La ceremonia contó con la participación de distintas autoridades de los tres poderes del Estado, encabezada por el Jefe de Estado, José Antonio Kast; los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados, Paulina Núñez (RN) y Jorge Alessandri (UDI), respectivamente, además de representantes de la Corte Suprema de Justicia y altos mandos de las Fuerzas Armadas, entre otros.
El arzobispo de Santiago inició su discurso orando por la Patria y saludando a las distintas autoridades presentes. «Queremos agradecer a Dios los bienes que ha dispensado a nuestro país; imploremos al Señor de la historia la gracia de colaborar como hermanos para construir una Patria grande y acogedora, en la cual todos formemos una familia unida y solidaria, cimentada en la justicia y la paz, en la verdad y el amor a Dios, y a su prójimo», expresó Chomali. «Al igual que todos los años celebramos el inicio del proceso que nos llevara a nuestra independencia. Qué país más hermoso y noble tenemos, qué emocionante ver cada mañana a millones de chilenos y migrantes yendo a trabajar después de ir a dejar a sus hijos al colegio; qué belleza esa cordillera que nos mira día a día», continuó.
«Qué resiliencia más notable de esa comuna incendiada o devastada por los temporales; ahí están sus habitantes compartiendo la olla común y acompañándose en medio de la dificultad, ahí están las juntas de vecinos, los bomberos, los carabineros, las defensa civil, las Fuerzas Armadas, el párroco, los municipios y los voluntarios», complementó.»No están los tiempos para proyectos personales, pasar cuentas, para superficialidades y menos para frivolidades. Es el tiempo de ampliar la mirada, conocer la realidad y abrirse al otro sin prejuicios; es el tiempo de la reflexión serena, y pensar en el bien de Chile», sostuvo.
Baja tasa de natalidad, uso de la IA y la corrupción
El cardenal hizo un profundo análisis de los problemas que afectan al Chile actual, destacando la «pobreza, no solo material sino también individual», «la violencia, que erosiona la seguridad y la confianza», el «desencuentro político, que fragmenta el diálogo y dificulta los consensos», «la baja tasa de natalidad y el rápido envejecimiento», «las nuevas tecnologías y el uso de la IA, que traerá graves consecuencias en la educación y el empleo», y, finalmente, «la corrupción, un verdadero cáncer que, si no se detiene a tiempo, nos traerá mal sobre males».
Sobre la baja tasa de natalidad, explicó que «nuestra población envejece rápidamente. Estos fenómenos representan un desafío para nuestro porvenir. No sólo porque nuestra fuerza laboral y nuestra capacidad para ahorrar e invertir se verán reducidas, sino también porque cambiará nuestra arquitectura social. Respecto a las nuevas tecnologías, Chomali dijo que el uso «que le otorgamos a la Inteligencia Artificial depende de nuestras decisiones y nuestra capacidad de gestionarla en beneficio del bien común. Cuando el Papa León XIV utiliza el concepto ‘desarmar’ la Inteligencia Artificial quiso decir que no se debe renunciar a la tecnología, sino impedir su dominio sobre lo humano». Alertó que «la corrupción corroe los cimientos de la sociedad, convirtiéndose en el enemigo número uno de Chile, porque le abre la puerta al crimen organizado, a la delincuencia, al narcotráfico, a la trata de personas y a todo lo que impide crecer en paz como país».
«Clase política capaz de situarse por sobre la confrontación»
Fernando Chomali también apuntó a la clase política al señalar que la «democracia supone legítimas diferencias, no estamos llamados a pensar todos de la misma manera, pero sí aprender a compartir, escuchar y respetarnos en medio de esa diferencia. Chile necesita una clase política capaz de situarse por sobre la confrontación permanente y que ejerza su labor a través de convicciones claras y por sobre intereses personales».
«Una clase política coherente, con disposición al diálogo, humildad suficiente y para reconocer que nadie posee por sí solo todas las respuestas que el país necesita. Salir al encuentro de mi adversario, no de mi enemigo político, significa comprender que el bienestar de todos está por encima y sobre el interés de solo un sector», puntualizó. El cardenal hizo hincapié en que «qué lejos estamos cada vez que vemos episodios de violencia, maltrato, descomposición de lenguaje, episodios de corrupción y de poco decoro entre quienes tienen altas responsabilidades políticas».
Llamado a la unidad y al trabajo en conjunto
La jornada estuvo marcada por mensajes de unidad y trabajo en conjunto para lograr distintos objetivos a nivel país: «El logro es producto de un esfuerzo enorme, un trabajo de chilenos que se unieron para lograr la independencia, y eso fue producto de triunfo, pero también de derrota, porque como país tenemos que aprender a superar las dificultades y también ser austeros al momento de la victoria», expresó el ministro de Defensa, Fernando Barros. «Hoy día tenemos grandes desafíos económicos, sociales, de distinto tipo y es el momento que todos los chilenos nos pongamos de acuerdo a propósito de la gloria de la independencia, la gloria del ejército mañana y trabajemos juntos para superar la cesantía, los problemas económicos, la conectividad e incluso también los desafíos de la defensa de la soberanía», agregó el secretario de Estado.





