El panorama de las pensiones ha experimentado un cambio significativo con la reforma previsional aprobada a principios de año, marcando un hito en la responsabilidad compartida. Donde antes el trabajador era el único que cotizaba el 10% de su salario, ahora el empleador se suma con un aporte que crecerá gradualmente hasta un 7% adicional. Este nuevo deber se suma al 1.5% que ya destinaban para el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS).
La Partida del Aumento: Un 1% Inmediato
La gradualidad establecida en la ley comenzó a operar con las remuneraciones de agosto, sin excepción. Desde entonces, los empleadores iniciaron la cotización de un 1% adicional para todos sus trabajadores. Es crucial entender que este monto no puede ser descontado del sueldo líquido actual de los empleados, lo que se traduce en un aumento directo en el costo de remuneraciones para las empresas.
Pero, ¿dónde va este dinero?
- El 0.1% se deposita en la cuenta de capitalización individual de los afiliados en cada AFP.
- El 0.9% restante se dirige al Seguro Social del Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP), un organismo público y autónomo creado para gestionar y financiar las prestaciones solidarias del sistema.
Este compromiso de los empleadores se completará a lo largo de nueve años. La trayectoria de crecimiento se ve así: otro 1% desde agosto de 2026, un 0.75% adicional en agosto de 2027, otro 0.75% desde agosto de 2028, y finalmente, un 0.7% adicional cada año, entre 2029 y 2033.
Primer Balance: Recaudación en Línea con las Proyecciones
El primer hito de recaudación de este 1% extra se cerró el 13 de septiembre, y las cifras entregadas por el Ministerio del Trabajo son optimistas. El debut en la recaudación está en línea con lo proyectado para asegurar la sustentabilidad del fondo.
- Se recolectaron más de $67.781 millones que fueron directamente al Seguro Social Previsional (el 0.9%).
- El pago fue realizado por 566.934 empresas, beneficiando a más de 5.7 millones de trabajadores (41% mujeres y 59% hombres).
La concentración geográfica del pago es notable, con la Región Metropolitana aportando el 64% del total. Le siguen, a bastante distancia, Valparaíso (6.2%), Biobío (5.3%), Los Lagos (3.6%), y Antofagasta y O’Higgins (3.3% cada una). En el otro extremo, las regiones con menor recaudación fueron Aysén (0.4%), Arica (0.5%) y Magallanes (0.8%).
El Comportamiento de Pago Empresarial
Un punto de interés es el comportamiento de las empresas frente a esta nueva obligación. La tasa de Declaración y No Pago (DNP) de este 1% adicional fue menor al 3% del monto total, equivalente a $2.123 millones.
Si bien 48.977 firmas (un 8% del total) declararon la cotización pero no la pagaron —afectando a 254.283 trabajadores (4% del total)—, el Ministerio del Trabajo estima que esta cifra descenderá a la mitad a medida que se regularicen los pagos, ya que el reporte tuvo como fecha de corte el 13 de septiembre y los pagos DNP suelen completarse a fin de mes.
De hecho, la conclusión del Ministerio es categórica: el inicio del aporte del 1% a cargo del empleador «no generó cambios en el comportamiento de pago general de las empresas». La reforma no solo introduce un nuevo actor en la cotización, sino que parece haberlo hecho con una implementación fluida y con un nivel de cumplimiento que augura un sólido comienzo para el futuro del sistema solidario de pensiones.





