La señal de noticias Russia Today (RT), catalogada como brazo propagandístico del Kremlin y bloqueada en gran parte de Occidente, ha encendido la alarma en Chile con su sorpresiva irrupción en la televisión abierta a través de Telecanal. El Consejo Nacional de Televisión (CNTV) ya inició una investigación que promete abrir un profundo debate sobre la libertad de expresión, el pluralismo informativo y el riesgo de injerencia en el país.
La pantalla chica chilena se ha convertido en el epicentro de una polémica de alcance internacional. Desde el lunes 16 de junio, la señal abierta de Telecanal ha comenzado a emitir ininterrumpidamente contenidos de Russia Today (RT) en Español, un medio vinculado directamente al estado ruso, cuyas transmisiones incluyen boletines informativos, reportajes sobre la guerra en Ucrania, paneles de análisis y cápsulas documentales. La aparición de RT en el dial nacional no ha pasado desapercibida, generando una rápida y enérgica reacción.
La Alerta Parlamentaria y la Acción del CNTV:
Fue un oficio de los diputados Natalia Romero (Ind-UDI) y Gustavo Benavente (UDI) lo que encendió la mecha. Los congresistas recordaron que RT ha sido vetado en Europa y restringido por gigantes digitales bajo acusaciones de desinformación y propaganda, especialmente en el contexto del conflicto en Ucrania. No se trata de un canal cualquiera, advierten los parlamentarios; es «un aparato de propaganda del gobierno de ese país, especialmente para la difusión del contenido asociado con sus propósitos políticos y estratégicos».
Ante esta advertencia, el Consejo Nacional de Televisión (CNTV), ente regulador de la televisión en Chile, no tardó en reaccionar. Una fuente interna confirmó que la autoridad «abrió la respectiva pesquisa para determinar si RT puede transmitirse en señal abierta o disponer su eventual bloqueo». La institución, que «ya se reunió de manera extraordinaria para analizar los alcances legales de la situación», se encuentra evaluando si la presencia de RT en la parrilla programática chilena cumple con los estándares de transparencia, pluralismo e independencia exigidos a los medios de comunicación en el país. La incertidumbre sobre una fecha para la decisión final añade tensión a la espera.
¿Pluralismo o Injerencia Externa? El Nudo de la Discusión
El argumento de los diputados va más allá de la mera crítica a la veracidad de los contenidos. La preocupación central radica en el potencial de «injerencia política o ideológica» que un medio de esta naturaleza, con su historial de cuestionamientos, podría ejercer en Chile. «RT no es un canal que cumpla con los mínimos estándares de independencia periodística, por lo que permitir su transmisión en el país de manera tan sencilla y liviana podría generar consecuencias muy graves», reiteraron Romero y Benavente, pese a reconocer el valor de la pluralidad de medios. La pregunta sobre las motivaciones detrás de este acuerdo comercial, aún veladas, añade otra capa de complejidad al enigma.
La Postura de la Embajada Rusa: Un Llamado a la «Diversidad de Opiniones»
Mientras tanto, desde la otra vereda, la Embajada de la Federación de Rusia en Chile ha salido al paso de las críticas, defendiendo la transmisión de RT en el país. En un comunicado de prensa, la representación diplomática apeló a los pilares de la democracia chilena: la libertad de expresión y la diversidad de opiniones.
«En estos días, los televidentes chilenos se suman a una audiencia de 900 millones de personas en más de 100 países, quienes tienen la oportunidad de acceder de manera rápida a información objetiva sobre la situación actual en el mundo», señala el texto, que incluye noticieros, análisis y perspectivas sobre eventos políticos, económicos y culturales.
La embajada insiste en que la presencia de RT en Chile «refleja la larga tradición y cultura democrática del pueblo chileno». Además, la equipara con otros medios de participación estatal como la BBC, France TV o Deutsche Welle, argumentando que «trae al mismo tiempo una perspectiva diferente sobre las noticias y acontecimientos mundiales, ampliando así la comprensión de temas globales y fomentando el diálogo internacional». El comunicado concluye con un proverbio ruso: «Más vale una vez ver que 100 veces escuchar», invitando al público chileno a «enriquecer su visión del mundo y ampliar sus horizontes informativos».
La decisión final del CNTV será crucial para el futuro de RT en la televisión abierta chilena y sentará un precedente sobre cómo el país gestiona la compleja balanza entre la libertad de información y la protección frente a la desinformación en el escenario geopolítico actual.
SOJ





