La Dirección Regional de SENAPRED Biobío ha encendido las alarmas ante la inminente llegada de un evento meteorológico que impactará la zona en los próximos días. En respuesta a las precipitaciones intensas pronosticadas entre la noche de este martes 22 de abril y la madrugada del miércoles, se ha declarado una Alerta Temprana Preventiva Regional, una medida proactiva que se mantendrá vigente mientras las condiciones climáticas lo requieran.
El objetivo principal de esta alerta es minimizar el riesgo de posibles desastres naturales, con un foco especial en las sensibles zonas de precordillera y cordillera, donde la acumulación de agua podría generar complicaciones.
El más reciente informe de la Dirección Meteorológica de Chile anticipa precipitaciones de intensidad normal a moderada para toda la región, con montos de lluvia que oscilarán entre los 5 y 40 milímetros, dependiendo de la ubicación geográfica. Las áreas que concentrarán la mayor cantidad de agua serán el litoral, la cordillera de la costa y, de manera particular, la precordillera y la cordillera.
A la lluvia se sumarán condiciones de viento que podrían alcanzar los 40 kilómetros por hora, con ráfagas que podrían intensificarse hasta los 50 kilómetros por hora en las zonas más elevadas. La isoterma 0°C, un factor clave para evaluar el tipo de precipitación en altura, fluctuará entre los 2.900 y 3.400 metros sobre el nivel del mar.
El Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN) también ha emitido una advertencia sobre un riesgo moderado de aluviones y deslizamientos de tierra (remociones en masa), especialmente en el litoral, la cordillera de la costa y las áreas cercanas a quebradas y taludes. Si bien el riesgo en el valle longitudinal se considera bajo, se mantiene un monitoreo constante ante la posible acumulación de agua en las quebradas.
Ante este escenario de riesgos potenciales, el Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SINAPRED) ha puesto en marcha una serie de medidas preventivas para mitigar los posibles impactos del evento meteorológico. Estas acciones incluyen el monitoreo constante de las estaciones hidrométricas de ríos y esteros, así como una vigilancia reforzada en las rutas y puentes más vulnerables de la región.
La Dirección General de Aguas (DGA) tendrá la crucial tarea de supervisar el comportamiento de los cursos de agua, mientras que los municipios deberán mantener una estrecha vigilancia sobre los caudales de las quebradas y la posible ocurrencia de aluviones e inundaciones, prestando especial atención a las zonas más bajas.
En las zonas de precordillera y cordillera, la presencia de viento blanco podría dificultar la circulación vehicular, por lo que se recomienda extrema precaución al conducir y evitar la exposición innecesaria en exteriores.
Llamado a la Prevención: Recomendaciones a la Comunidad
SENAPRED hace un llamado urgente a la comunidad para que adopte las siguientes precauciones y así minimizar los riesgos durante este evento meteorológico:
- Mantener una vigilancia constante sobre los niveles de ríos, esteros y quebradas, prestando especial atención a aumentos repentinos que puedan ser señal de aluviones o desbordes.
- Evitar transitar por zonas de alto riesgo, especialmente en las cercanías de quebradas y taludes.
- Asegurar techumbres y cualquier objeto exterior que pueda ser desplazado por el viento. Realizar poda preventiva de árboles en áreas vulnerables a la caída de ramas o árboles.
- Tanto en zonas rurales como urbanas, mantener la atención sobre las líneas de energía eléctrica, ya que el viento puede provocar cortes de suministro debido a la caída de ramas o árboles.
Adicionalmente, se recomienda a las empresas de servicios básicos mantener activas brigadas de respuesta para atender de manera oportuna a la población que pueda verse afectada por este evento meteorológico. La prevención y la precaución son las mejores herramientas para enfrentar las inclemencias del tiempo y proteger la seguridad de todos.
SOJ





