Esta iniciativa podría significar la pérdida de entre 2.400 y 3.000 puestos de trabajo directos, afectando especialmente a mujeres jefas de hogar que laboran en las plantas de proceso de la compañía. Durante su participación en la Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura, el gerente general de pesquera Landes, Andrés Fosk Belan, detalló que
Fosk graficó de esta forma en el Senado sobre las graves consecuencias que tendría para el empleo en la Región del Biobío la implementación del proyecto de fraccionamiento pesquero.
«No podemos permitir la destrucción de empleos en una región que ya enfrenta grandes desafíos económicos», afirmó Fosk. «Es fundamental buscar alternativas que permitan un desarrollo sostenible de la pesca y protejan los puestos de trabajo existentes».
El ejecutivo también expresó su preocupación por la concentración de la actividad pesquera que generaría la subasta de recursos, propuesta en el proyecto de ley. Según Fosk, esta medida podría llevar a la desaparición de empresas como Landes, que actualmente emplea a 861 personas.
«Hacemos un llamado a los legisladores a reconsiderar este proyecto y a buscar soluciones que beneficien a toda la cadena de valor de la pesca», enfatizó Fosk. «La industria pesquera es un motor económico importante para la Región del Biobío y debemos protegerla».
Landes, una empresa con una larga trayectoria en la región, ha destacado la importancia de contar con una legislación pesquera que sea justa, equilibrada y que permita el desarrollo sostenible de la actividad.
SOJ





