En un esfuerzo conjunto por parte del Ministerio de Agricultura, a través del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), se ha lanzado un plan integral para erradicar la brucelosis bovina en Chile. Esta iniciativa, que marca un hito en la lucha contra esta enfermedad zoonótica, pone fin a 50 años de trabajo continuo por parte del SAG y busca mejorar la sanidad animal, proteger la salud pública y fortalecer la economía del sector ganadero.
La brucelosis bovina, causada por la bacteria Brucella abortus, afecta principalmente al ganado bovino, provocando abortos, nacimientos de terneros débiles o muertos, e infertilidad en los machos. Además de su impacto en la producción ganadera, la enfermedad puede transmitirse a los humanos, causando fiebre ondulante con síntomas como fiebre recurrente, dolor articular y fatiga.
El plan, presentado por el Ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, y el Director Nacional del SAG, José Guajardo Reyes, en la Región de Los Lagos, contempla tres estrategias clave:
- Mantener un riguroso control y vigilancia del SAG en las comunas de Futaleufú, Palena y Chaitén.
- Declarar Chiloé como zona libre de brucelosis, con una inversión de más de 300 millones de pesos para monitorear 3.600 rebaños.
- Impulsar el programa «Mejora del Actual Status Sanitario de Brucelosis Bovina en la Región de Los Lagos» en las provincias de Llanquihue y Osorno, con un costo de 987 millones de pesos. Este programa intensificará la búsqueda de infecciones, capacitará a productores/as y mejorará las herramientas tecnológicas de notificación.
El éxito de este plan no solo erradicará una enfermedad que ha afectado a la ganadería durante décadas, sino que también promoverá un manejo más sostenible y responsable de los recursos ganaderos. La colaboración con organizaciones regionales, pequeños productores y diversas entidades como INDAP, CONADI y ODEPA será crucial para alcanzar este objetivo.
La erradicación de la brucelosis bovina en Chile traerá consigo importantes beneficios:
- Mejora en la salud animal, reduciendo la pérdida de producción por abortos y baja fertilidad.
- Protección de la salud pública, evitando la transmisión de la enfermedad a los humanos.
- Fortalecimiento de la economía del sector ganadero, haciéndolo más competitivo y sostenible.
- Aporte a la seguridad alimentaria del país, asegurando la producción de carne y leche de calidad.
Este plan histórico marca un paso decisivo en la lucha contra la brucelosis bovina en Chile. Se espera que, con el trabajo conjunto del SAG, las autoridades, las comunidades y el sector privado, se logre erradicar esta enfermedad de manera definitiva y dejar un legado sanitario que beneficie al país en su conjunto.





