El ministro de Hacienda, Mario Marcel, sostuvo que dejar que el costo del combustible suba de forma repentina constituye un error, porque el incremento genera de manera automática la percepción pública de que la situación económica del país es compleja y que podría empeorar. Añadió que “lo que la gente entiende por inflación no es el IPC; son ciertos precios emblemáticos. El más común en todo el mundo es el combustible”, enfatizó Marcel para explicar ese efecto.
En ese mismo contexto, planteó que es fundamental continuar utilizando el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), aunque propuso ajustar sus márgenes. “Modificaría levemente los márgenes de ajuste, ya que con el máximo vigente de $30 el proceso sería muy lento”, adujo, y explicó que de esta forma el incremento de precios internacionales se traspasaría al mercado nacional más rápido, pero sin perder la gradualidad. Estimó que con esa medida se habría evitado el escenario actual ante el alza de los combustibles. Remarcó que “habríamos estado muy por debajo de los 300 y tantos pesos, reduciendo el costo fiscal y dándole tiempo a la gente para adecuarse”.
Para ejemplificar su punto de vista, recurrió al panorama que enfrentó al inicio de la administración Boric, cuando, debido a la guerra entre Rusia y Ucrania, se registró un alza repentina en el precio de las bencinas, escenario que calificó como “parecido” al que complica actualmente al Presidente José Antonio Kast. “Teníamos que hacer un ajuste fiscal grande y afrontar el shock del petróleo y los alimentos (…)”, afirmó. Pese a esas dificultades, subrayó que el Ejecutivo optó por absorber el costo financiero del Mepco. “Incurrimos en los costos que implicaba, y eso formó parte del ajuste de 2022”, concluyó.





