La seguridad ya no es sólo tarea de las policías, es condición esencial para que las ciudades funcionen y el comercio pueda operar, generar empleo e invertir. El plan “Escudo de Barrio” es una señal positiva: contempla intervenir 54 zonas del país con acción coordinada del Estado, combinando presencia policial, recuperación de espacios públicos, tecnología e inversión en seguridad.
Recuperar un territorio no es solamente aumentar la presencia policial algunos días: requiere continuidad, coordinación y fiscalización, para que vecinos, trabajadores y comerciantes vuelvan a apropiarse de sus espacios.
Los barrios comerciales son clave. Cuando se instala la inseguridad, disminuye el flujo de personas, se deteriora el entorno y se debilita el comercio formal, mientras crece el comercio informal e ilegal. No hablamos sólo de seguridad, hablamos también de actividad económica y recursos para el país. Según un informe de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), las economías ilícitas movilizan más de US $5.700 millones al año y generan pérdidas de recaudación fiscal superiores a US $1.500 millones.
A esto se suma el impacto directo sobre los establecimientos. La última encuesta de victimización de la Cámara Nacional de Comercio (CNC) muestra que el 61,2% de los locales fue víctima de algún delito durante el segundo semestre de 2025, mientras que un 74% mantiene gastos permanentes en seguridad. Por eso, la recuperación de estos barrios debe evitar que el comercio ilegal simplemente se desplace de un sector a otro, poniendo el foco en la fiscalización y en perseguir las redes que lo financian.
La experiencia de Meiggs muestra que, con voluntad y presencia del Estado, es posible recuperar espacios deteriorados y convertir esa recuperación en una política permanente. Desde el comercio formal estamos disponibles para colaborar: conocemos los territorios y queremos que vuelvan a ser espacios seguros, activos y abiertos. Recuperar un barrio no es sólo reducir delitos: es recuperar calles, confianza, empleo y actividad económica.
* Andrés Bogolasky, presidente de la Asociación Gremial Marcas del Retail





