Tras seis semanas de gira por siete países, el reconocido, Speaker, consultor internacional, escritor y formador, aterrizó en la capital del Biobío. El español, en una intensa agenda de nueve conferencias, desarma los mitos del liderazgo actual con una premisa clara: nadie puede liderar a otros si primero no aprende a gobernarse a sí mismo.
Hay una fina línea que conecta las crisis de ansiedad de un adolescente de enseñanza media en Concepción, el agotamiento de un ejecutivo en Santiago y la incertidumbre corporativa en el corazón de Europa. Esa línea es la que vino a trazar, Juan Manuel Quelle. «Juanma», para los amigos, el consultor y conferencista internacional que eligió a la Región del Biobío como una de los destinos clave de su extenuante gira global.
Maestro en Psicología Positiva Aplicada, Juanma Quelle es uno de los conferencistas más destacados de los últimos años en España y Latinoamérica, impactando a más de 130.000 personas en los últimos 4 años. Especializado en motivación, liderazgo positivo y desarrollo personal, combina un estilo ameno y cercano con una sólida base científica. Sus intervenciones ofrecen inspiración y herramientas prácticas de aplicación inmediata. Considerado una apuesta segura e inspiradora, se ha consolidado como un referente en bienestar, actitud positiva, motivación y liderazgo con propósito.Tras recorrer siete países en las últimas seis semanas, el especialista aterrizó en la zona para dictar un despliegue relámpago de nueve ponencias. Su bitácora no discriminó audiencias: desde estudiantes de 1º y 2º medio de los colegios Almondale y Santísima Trinidad, hasta apoderados, docentes y las planas directivas de firmas como doTerra Chile y Terramar.
«Nadie puede liderar a otros si primero no aprende a gobernarse a sí mismo».

Las audiencias de hoy no sufren por falta de talento o capacidad, sino por un entorno hiperacelerado que carcome los recursos internos. «Vivimos una época de exigencia permanente», diagnostica. Sin embargo, ve una luz en el cambio de mentalidad colectivo: «Hoy existe una mayor conciencia sobre la importancia del bienestar emocional. Las personas buscan herramientas para responder a un entorno cada vez más complejo».
Del colegio a la empresa: El hilo conductor
Aunque dictar charlas para adolescentes y líderes empresariales en una misma semana parece un malabarismo conceptual, el consultor asegura que el núcleo del problema es exactamente el mismo. Con los jóvenes trabaja la autoestima y la gestión de emociones; con los líderes, la urgencia de construir culturas corporativas saludables y con seguridad psicológica.
«Los resultados sostenibles nacen cuando las personas están bien. Difícilmente alguien puede liderar eficazmente a otros si antes no aprende a liderarse a sí mismo», advierte, derribando la vieja escuela del rendimiento a cualquier costo.
¿La receta para surfear la crisis actual? Para el estratega, el éxito no depende de fórmulas mágicas, sino de sostener tres pilares prácticos: tener un propósito claro, cultivar vínculos de confianza real y desarrollar flexibilidad ante los golpes imprevistos.
La mirada global: De Europa al conflicto en Medio Oriente
Al comparar la realidad local con el viejo continente, Pepo derriba el mito de que el hemisferio norte tiene las respuestas. Europa padece el mismo desgaste: salud mental al límite, miedo tecnológico y burnout profesional. «Cambian las circunstancias concretas; lo que permanece es la necesidad humana de sentirse valorado y de encontrar sentido a lo que hacemos», explica.
Esa misma interconexión global es la que hoy mantiene en vilo al mundo corporativo debido a la crisis en Medio Oriente. Como asesor de grandes multinacionales, el consultor reconoce el impacto logístico y financiero del conflicto, pero rehúsa deshumanizar el análisis.
«Más allá de cualquier análisis geopolítico o del impacto económico global, el foco debe mantenerse en el costo humano», sostiene con severidad. Respecto a una salida pronta, su pronóstico es realista y dista de ser optimista en el corto plazo: «Los procesos de paz requieren tiempo, diálogo y una confianza que hoy no parece estarse construyendo. Más que anticipar plazos, nos queda apoyar los esfuerzos orientados a la estabilidad y protección de las personas, que son quienes sufren las consecuencias más duras», concluye.
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