Lo que se proyectaba como una cumbre clave para la estabilidad del país terminó en un estallido político sin precedentes. Apenas media hora después de iniciada la reunión entre el mandatario en ejercicio, Gabriel Boric, y el presidente electo, José Antonio Kast, la instancia se quebró de manera estrepitosa, dejando la transición de mando en un punto de total incertidumbre.
Mientras Kast y su futuro gabinete abandonaban el Palacio de La Moneda de forma intempestiva, el Presidente Boric se dirigía al país para explicar el fracaso de la cita y lanzar una dura acusación contra su sucesor.
El origen del conflicto: El «Cable Chino» y las llamadas fallidas
Según el relato del actual Mandatario, la tensión comenzó a gestarse el 18 de febrero, cuando contactó a Kast para abordar temas de alta sensibilidad geopolítica, entre ellos, la polémica concesión del cable submarino a China. Boric detalló que advirtió explícitamente a Kast sobre las presiones y amenazas de Estados Unidos respecto a este proyecto, insistiendo en que una decisión de tal magnitud debía ser consensuada entre ambas administraciones.
La crisis se agudizó el 20 de febrero, tras conocerse las sanciones de Washington contra tres funcionarios chilenos. Boric denunció que, encontrándose en Rapa Nui, intentó comunicarse «insistentemente» con el presidente electo, pero acusó una «falta de voluntad» de la contraparte para entablar el diálogo en ese momento crítico.
El punto de no retorno: Acusaciones de falsedad
Según Boric, el mandatario electo llegó a la reunión exigiéndole una retractación pública:
«El Presidente electo ha llegado exigiendo que me retracte de haberle informado antes sobre esta situación. Como eso es falso y no lo voy a hacer, decidió que las siguientes reuniones bilaterales no sucedieran».
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Hay que consignar que José Antonio Kast no se ha referido a este tema, sólo a las 11 de la mañana la Oficina del Presidente Electo va a referirse al caso en cuestión. El futuro mandatario no acepta la versión de Gabriel Boric respecto que le habría informado a Kast -antes de las sanciones a los tres funcionarios del actual gobierno- lo que estaba ocurriendo con el cable chino.
Una transición bajo sospecha
El Jefe de Estado defendió la transparencia de su gestión y aseguró que siempre ha existido la disposición para un traspaso «impecable». No obstante, advirtió a la ciudadanía sobre lo que considera una estrategia política de la administración entrante:
- Acusación de estrategia: Boric afirmó que existe un plan para instalar una narrativa de «mentiras y falta de información» por parte del gobierno saliente.
- Compromiso de Estado: Reafirmó que su administración mantendrá la disposición al diálogo hasta el 11 de marzo, apelando a la tradición republicana de continuidad en las políticas internacionales.
- Palabra empeñada: «A los chilenos les doy mi palabra: por parte de nuestra administración ha existido y seguirá existiendo plena disposición para un traspaso transparente».
Con este escenario, la relación entre ambos líderes queda fracturada, dejando en el aire la coordinación de temas urgentes como la seguridad en la Macrozona Sur, la crisis migratoria y la comisión de abusos en el Sename.
EO





