En el corazón de los astilleros de Asmar Talcahuano, el Proyecto Escotillón IV ha alcanzado un hito que marca un antes y un después para la Marina de Chile. El Magallanes, la primera de las cuatro unidades multipropósito diseñadas para renovar la capacidad anfibia y logística del país, ha finalizado su construcción estructural y ya se encuentra en la etapa de montaje de sistemas internos y habitabilidad.
Este avance se consolidó tras el exitoso izaje del bloque del puente de mando a inicios de 2026, cerrando la fase de esqueleto de acero para dar paso al outfitting o equipamiento detallado de la nave.
Hoja de ruta: De la grada al océano
El cronograma de este coloso de los mares ya está definido:
- Junio de 2026: Se realizará la botadura al mar, acto que contará con la presencia de autoridades nacionales.
- 2027: Inicio de las pruebas de mar para certificar sus capacidades.
- Finales de 2027: Entrega oficial a la Armada de Chile para su entrada en servicio.
Mientras el Magallanes toma forma final, su gemelo ya sigue sus pasos. La segunda unidad del proyecto, cuya construcción inició en agosto de 2025, presenta actualmente un 6% de avance y se proyecta que toque el agua durante el primer semestre de 2029.
Un puente entre dos administraciones
El Proyecto Escotillón IV se ha consolidado como una verdadera política de Estado. Aunque las dos primeras unidades fueron impulsadas y financiadas bajo la actual administración de Gabriel Boric, la planificación asegura que los buques 3 y 4 cuenten con los recursos necesarios en las leyes de presupuesto. Esto permitirá que el próximo gobierno de José Antonio Kast disponga del financiamiento para materializar la construcción de la flota completa, garantizando la continuidad de la industria de defensa nacional.
Capacidades: Una fortaleza multipropósito
Con un diseño de vanguardia a cargo de Vard Marine, estas unidades de 110 metros de eslora y casi 8.000 toneladas de desplazamiento están preparadas para enfrentar los desafíos del siglo XXI:
- Versatilidad Total: Capaces de operar en todo el Pacífico y con estándares reforzados para navegar en aguas antárticas durante el verano.
- Misiones Críticas: Desde apoyo logístico y despliegue de tropas de Infantería de Marina, hasta misiones de búsqueda y rescate (SAR) y asistencia humanitaria ante desastres naturales (HADR).
- Tecnología y Fuerza: Equipados con propulsión diésel-eléctrica y estaciones de armas remotas (RWS), los buques pueden transportar a más de 250 efectivos de la Infantería de Marina, además de operar helicópteros pesados tipo Cougar o Black Hawk y vehículos aéreos no tripulados (VTOL).
Además, cada buque contará con una lancha de desembarco construida por Asenav, permitiendo el movimiento de material rodado y contenedores directamente a la playa, fortaleciendo la conectividad del país en zonas aisladas o en situaciones de emergencia.





