«Ganarse el derecho a ser parte de la historia»: El Contraalmirante Daniel Opazo revistó la formación de los futuros Infantes de Marina en la Isla Quiriquina de Talcahuano

Armada de Chile

En el corazón estratégico del Fuerte O’Higgins y la emblemática Isla Quiriquina, el Cuerpo de Infantería de Marina de la Armada de Chile vivió una jornada de profunda reafirmación de su identidad. El Contraalmirante IM Daniel Opazo, Comandante General del Cuerpo y líder de la Brigada Anfibia Expedicionaria (BAE), encabezó una revista inspectiva centrada en el eslabón más crítico de la institución: la formación de los nuevos «Soldados del Mar».

Forjando combatientes anfibios

La visita tuvo como eje principal supervisar el rigor y la excelencia del proceso educativo de los Grumetes de la Séptima División y de los Cadetes de la Escuela Naval Arturo Prat. Bajo la atenta mirada del mando, se verificó el estándar operativo de quienes aspiran a convertirse en combatientes anfibios, un rol que exige no solo resistencia física, sino una templanza moral inquebrantable.

Durante su paso por el Centro de Entrenamiento Básico (Cenbim), el Contraalmirante Opazo, acompañado por el Suboficial Mayor IM Jaime Cabrera, sostuvo un diálogo directo con alumnos e instructores, reforzando el vínculo entre la alta jerarquía y las bases que sostendrán el futuro de la Brigada.

El Ethos del Infante: «Fuertes a la vez que fieles»

Frente a las nuevas generaciones, la autoridad evocó la figura inmortal del Sargento Juan de Dios Aldea, erigiéndolo como el estándar de oro del comportamiento militar. En un discurso cargado de mística, el Contraalmirante recordó que los 208 años de historia del Cuerpo no son un regalo, sino una herencia que se debe honrar.

«La Infantería de Marina tiene más de dos siglos de gloria; si ustedes quieren ser parte de esa historia, tienen que ganarse el derecho de pertenecer a ella», enfatizó la autoridad ante los alumnos.

Un mandato para los instructores

El mensaje también fue una orden directa para el personal del Cenbim. Opazo subrayó la responsabilidad de los instructores en el modelado del carácter de los reclutas, instándolos a «grabar a fuego» el legado institucional en cada joven bajo su mando, con el objetivo de entregar a la Patria soldados de excelencia técnica y ética.

Con esta revista, la Armada de Chile reafirma su compromiso con la zona del Biobío como cuna de la formación de élite, asegurando que el lema Fortis Atque Fidelis siga resonando con fuerza en las nuevas generaciones de combatientes.

SOJ