«Envejecimiento Activo y Saludable: El verdadero desafío». Columna Russel Cabrera

El pasado 5 de enero el Parlamento despachó el proyecto que dará origen a la Ley Integral de las personas mayores y de promoción del envejecimiento digno, activo y saludable, una iniciativa que nos permite subir un par de importantes peldaños en un desafío de largo aliento, que recién comienza.
Es un paso relevante porque la nueva legislación vino a complementar la Ley N° 19.828, que creó el Servicio Nacional del Adulto Mayor, Senama, promulgada el 16 de septiembre de 2002, que si bien contribuyó a poner el foco estatal en este relevante grupo etario en Chile; tuvo una inspiración más bien asistencialista, que con el paso de los años evidenció ser insuficiente frente a las reales necesidades de quienes merecían una valoración mayor y real integración a la sociedad.
El avance legislativo de este año incorpora 15 derechos específicos a resguardar, que apuntan a garantizar un acceso más expedito a la justicia, total participación en la vida social, cultural y comunitaria, refuerza la autonomía e incorpora un elemento extraordinariamente relevante: la dignidad. Esto último se refleja en un cambio de mirada hacia las personas mayores, pasando de ser sujetos pasivos de ayuda, a ciudadanos plenamente activos, con todo el derecho de ser parte de la sociedad, con todo lo que ello implica.
También permite crear las direcciones regionales del Senama. Aquí debemos hacer doble click, porque la promesa de ampliar el aparataje estatal no necesariamente es sinónimo de mayor eficiencia. El nuevo gobierno del Presidente Electo José Antonio Kast, tendrá la oportunidad de demostrar que pueden elegir a las personas más idóneas para llevar adelante esta responsabilidad, con metas y objetivos claros, respetando el espíritu del legislador. De poco o nada serviría instalar una burocracia inútil, claramente iría en el sentido contrario de lo que nuestro país necesita.



¿Estamos ante el paso definitivo que Chile requiere para dejar atrás las desigualdades y trato injusto hacia nuestros mayores?

La respuesta es no. Aunque pareciera que muchos opinan lo contrario, los marcos legales como el que estamos destacando por supuesto contribuyen a mejorar la calidad de vida de la gente, pero a veces es apenas una chispa de lo que realmente se necesita.
El cambio decisivo no se construye en el Congreso Nacional, sino en la sociedad misma, haciéndola parte de un proceso complejo, pero necesario, que canalice energías positivas apuntando siempre al sentido común, la empatía, a la cultura misma y sus valores. Hacia el año 2050 el 30 por ciento de nuestra población serán personas mayores, y eso nos indica que debemos actuar con un genuino sentido de urgencia.
Por ello es tan relevante el trabajo que están haciendo instituciones como la Red Iberoamericana de Envejecimiento Activo y Saludable, RIES Gaudium, que están conectando estos temas con diferentes estamentos de la sociedad. Solo de este modo, las políticas y miradas que están llamadas a dejar atrás fenómenos perjudiciales como el edadismo, por ejemplo, no serán meros temas de los gobiernos de turno; sino un desafío, preocupación y una responsabilidad de todos.

Por Russel Cabrera Parada
Integrante RIES Gaudium