Desde el epicentro de la tragedia en la comuna de Penco, el municipalismo chileno alzó la voz para exigir una respuesta económica a la altura de la catástrofe. El presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM) y alcalde de Zapallar, Gustavo Alessandri, solicitó formalmente al Presidente Gabriel Boric activar de manera inmediata la facultad del 2% constitucional para enfrentar la emergencia en las regiones de Ñuble y Biobío.
El fin de la burocracia: ¿Qué es el 2% constitucional?
La solicitud de Alessandri apunta a un mecanismo excepcional de la Constitución Política (Art. 32). Esta herramienta permite al Jefe de Estado, con la firma de todo su gabinete, decretar pagos no autorizados originalmente por ley para atender necesidades críticas derivadas de calamidades públicas.
«El problema es demasiado grande y la burocracia no puede existir en este momento. El Presidente tiene las atribuciones y de él depende qué tan rápido salimos de esto. Los chilenos que sufren no pueden esperar», afirmó categóricamente el líder de la ACHM.
La urgencia radica en la proximidad del otoño y el invierno: con miles de viviendas reducidas a cenizas, los alcaldes advierten que la prioridad absoluta es garantizar un techo digno antes de que cambie la temporada.
Un frente unido: Municipios de «Arica a Magallanes»
Más allá de la exigencia presupuestaria al Gobierno Central, Alessandri anunció un despliegue masivo de colaboración intermunicipal. En una alianza inédita, la ACHM, la AMUCH (Asociación de Municipios de Chile) y la AMUR (Asociación de Municipios Rurales) han unido fuerzas para coordinar una red de apoyo nacional.
El despliegue municipal incluirá:
- Personal especializado: Envío de carpinteros, maestros y expertos de la Dirección de Desarrollo Comunitario (Dideco).
- Gestión de emergencia: Equipos en terreno para la aplicación de fichas sociales y construcción de viviendas de emergencia.
- Logística solidaria: Escuelas y liceos a lo largo de todo Chile funcionarán como centros de acopio para agua, alimentos y enseres básicos.
Cifras que desbordan la gestión local
Los datos que manejan los municipios justifican la presión hacia La Moneda. Desde el inicio de la emergencia el pasado 14 de enero, los incendios han arrasado 25.000 hectáreas, cobrando la vida de 19 personas y dejando a más de 1.500 ciudadanos damnificados en comunas críticas como Ránquil, Bulnes y Penco.
«Necesitamos que el gobierno central trabaje codo a codo con nosotros. La emergencia no ha terminado y la única forma de superarla es con resultados concretos y financiamiento real», concluyó Alessandri.
SOJ





