Carabineros activó «puente de emergencia» para el traslado de 18 pasajeros de Isla Mocha. Los vuelos de Aerocord podrían reanudarse el sábado

La ruta a Isla Mocha es la que más accidentes aéreos registra en la Región del Biobío.

Tras 10 días de parálisis por una deuda estatal de $300 millones, un avión policial debió acudir al rescate de 18 pasajeros en vísperas de Año Nuevo. Aunque Contraloría finalmente destrabó el contrato con la empresa Aerocord, el servicio regular tardará al menos 48 horas en normalizarse.

Lo que debió ser un trámite administrativo rutinario terminó en una crisis humanitaria de baja escala en plena víspera de festivos. Este miércoles 31 de diciembre, la conectividad de Isla Mocha dejó de depender de la gestión civil y pasó a manos de la logística policial: un avión de Carabineros de Chile, proveniente de Santiago, aterrizó en Lebu para realizar traslados de emergencia, intentando mitigar los efectos de una negligencia estatal que mantuvo a los isleños sin servicio desde el pasado 22 de diciembre.


Radiografía de una Crisis de Conectividad

Factor de EmergenciaEstado de la SituaciónPlazo de Resolución
Operativo de EmergenciaAvión de Carabineros (Capacidad: 18 personas).Ejecutado este miércoles.
Causa de la ParálisisDeuda de $300 millones por falta de contrato firmado.Suspensión total por 10 días.
Hito AdministrativoContraloría tomó razón del contrato este 31/12.Pago en fase de tramitación.
Retorno de VuelosReanudación estimada del servicio de Aerocord.Sábado 3 de enero de 2026.

1. El «parche» de Carabineros ante el abandono ministerial

La intervención del avión institucional, confirmada por el delegado presidencial de Arauco, Humberto Toro, es el reconocimiento implícito de un colapso en la gestión del Ministerio de Transportes. Al no poder garantizar el flujo del subsidio aéreo, el Estado debió recurrir a una aeronave uniformada para realizar un «puente» que permitiera a 18 personas ingresar o salir de la isla antes de las celebraciones de fin de año.

2. La indignación de la comunidad: «¿Negligencia o Abuso?»

Para los cerca de 800 habitantes de la isla, la solución llega con sabor a poco. Lilian Vera, presidenta de la Junta de Vecinos, fue lapidaria al calificar como «irrisorio» que el trámite de revisión ante Contraloría se postergara por siete meses.

  • El costo del aislamiento: La comunidad denuncia una vulneración sistemática de sus derechos, advirtiendo que el único subsidio aéreo de la región ha sido gestionado con una desprolijidad que raya en la precariedad laboral para la empresa y la inseguridad vital para los pasajeros.

3. El laberinto administrativo de la Seremi de Transportes

El Seremi (s) de Transportes, Hugo Cautivo, confirmó que el visto bueno de la Contraloría finalmente permitirá cursar los pagos pendientes a la empresa Aerocord. Sin embargo, la burocracia estatal no permite una reacción instantánea: se requieren al menos 48 horas adicionales para optimizar los procesos internos y procesar la facturación estancada. Con este cronograma, los vuelos comerciales regularizados se proyectan recién para el sábado 3 de enero.

Análisis: El riesgo de depender de un solo motor

El senador Enrique Van Rysselberghe calificó la situación como «crítica», poniendo el foco en un problema estructural: hoy el territorio insular depende de un solo avión y un solo contrato. La falta de redundancia en el servicio, sumada a la lentitud administrativa del Gobierno Central para formalizar los «tratos directos», deja a los mochanos en una vulnerabilidad constante. El «puente aéreo» de Carabineros es una solución parche para un problema que requiere una revisión profunda de la Ley de Subsidios en zonas extremas.

Conclusión

Isla Mocha recibirá el 2026 bajo una calma tensa. Aunque el flujo de recursos se ha destrabado legalmente, el episodio deja una cicatriz en la confianza de los isleños hacia las instituciones civiles. El vuelo de Carabineros no fue solo un traslado de pasajeros; fue la evidencia de que, en materia de conectividad insular, el Estado de Chile sigue volando a ciegas.

SOJ