La Indiferencia nos cuesta muy caro

Desde hace un tiempo constatamos un fenómeno sistémico: personas que ingresan a un hospital y luego son olvidadas. Ahí quedan, frente a la indiferencia de una sociedad que ofrece poco o nada a sus mayores. Sin advertirlo, ese abandono anticipa dramáticamente el devenir del envejecimiento en Chile.

Envejecer y vivir más años suena bien, pero esconde desafíos que abordamos de forma superficial o simplemente ignoramos. ¿Quién se hace cargo de los “descartables” del sistema, esos que llegan a un hospital en una búsqueda desesperada de salud y un poco de bienestar? ¿Es el sistema sanitario el que debe asumir en solitario la indiferencia y el olvido crónico hacia las personas mayores? ¿Podemos afirmar con honestidad que tenemos una política de envejecimiento activo y saludable a la altura de esta nueva longevidad?

La respuesta variará según cada óptica. Pero los hechos son duros: según el propio Ministerio de Salud, hoy tenemos más de 1.000 personas ocupando camas denominadas sociosanitarias. Esas camas no rotan, impiden resolver listas de espera y consumen un gasto relevante del presupuesto de salud. Tenemos, en la práctica, un ‘hospital fantasma’ de mil camas que financiamos diariamente, pero que no cumple su función clínica por la parálisis del sistema de cuidados.

No se trata de culpar al hospital ni a las familias por separado. Se trata de asumir que el sistema fue diseñado para curar enfermedades agudas, no para sostener el abandono y la indiferencia crónica . Mientras no ejecutemos un cambio estructural, el costo lo seguirán pagando los pacientes en listas de espera y las personas mayores cuya dignidad se diluye en un pasillo de hospital
Por eso sugiero pensar seriamente en la figura del defensor del usuario mayor. No solo para proteger derechos dentro de los centros hospitalarios, sino para articular y presionar a la red familiar y social cercana. Alguien que gestione el alta, que conecte con municipios, que exija corresponsabilidad. Porque liberar una cama hoy es abrir espacio para quien lleva años esperando. Y eso, al final, también es justicia. Más aún cuando tenemos cerca de 70 camas sociales en la región del Bio Bio y una similar en Nuble .

Patricio Torres Castillo

Secretario General

Red Iberoamericana de envejecimiento activo y saludable
RIEs GAUDIUM