El General de Gaulle, Jefe de la Francia libre, fundador de la 5ª. República
francesa y Presidente de 1958 a 1969, declaró: “El Presidente Frei es uno de
los más grandes estadista de nuestro tiempo».
La Directiva de la DC, hace tiempo proclamó su apoyo y adhesión a la
candidata comunista a la presidencia de Chile.
Eduardo Frei Ruiz-Tagle ha sido objeto de todo tipo de ataques e insultos por
recibir la visita del candidato Kast. Se pide su expulsión del partido.
Creo, que ahora, como nunca es necesario recordar el pensamiento de su padre
don Eduardo Frei Montalva (1919-1982).
En efecto, su legado doctrinario fue recopilado por don Oscar Pinochet de la
Barra con el título “El Pensamiento de Eduardo Frei. Selección y notas”.
Editorial Aconcagua, 1982.
Hemos extractado diferentes párrafos de esta obra, con relación al
pensamiento del ex Presidente frente al marxismo y comunismo.
Aquí, las personas podrán apreciar con claridad meridiana y sin titubeos su
posición ideológica condenatoria al comunismo. Veamos algunas frases:
“Cuando se habla de moral en política, muy a menudo se piensa en todo
aquello que dice relación con el dinero. La verdad es que el problema es más
de fondo. Se refiere a aquella honestidad sustancial que significa ser capaces
de decir la verdad sin temor y sostenerla sin vacilaciones. La peor crisis de la
democracia es producto de la cobardía para afrontar a la gente y decirle lo que realmente ocurre”.
“Para el marxismo lo único que importa es conquistar el Estado, que es para
él la fuente no sólo del Poder sino también de la verdad y de la vida. Toda
oposición carece de sentido. Por eso quienes interpretan al Estado y lo
controlan son los que ilustran, orientan e indican a los que pueden integrar los órganos del Poder. Esto se traduce en que no es el pueblo el que escoge, sino los dirigentes del partido dominante, el cual, frente a los procesos electorales de los distintos niveles (sean sindicatos, Parlamento, o asambleas populares), forma las listas con quienes deben ser elegidos.
Todos los medios son entonces lícitos para conseguir este fin; nada hay que
tenga un valor objetivo y la única medida de éxito, es el triunfo final y el
absoluto de la causa”, sostenía.
Y agregaba que “el verdadero “anti comunismo” es el que enfrenta a un sistema ideológicototal, como es el marxismo, otra filosofía total como es la que dimana del espiritualismo cristiano; es el que opone a un nuevo Estado totalitario y proletario, negador de la libertad humana, un sistema basado en la comunidad de trabajadores libres; es el que opone el concepto digno de la persona humana, capaz de propiedad personal, de familia organizada, de libertad de expresión y de crítica, al hombre sometido a una táctica que define el Estado omnipotente y, por lo mismo, agresor. Este “anti comunismo” es de
superación en el sacrificio y no competidor en la violencia”.
Don Eduardo fue un ferviente cristiano, profundamente imbuido de la doctrina
de la Iglesia y fue un fiel seguidor de las Encíclicas Cuadragésimo Anno y
Divini Redemptoris, ambas del Papa Pío XI, que condena en todas sus formas
al comunismo. Decía esta última en uno de sus párrafos: “El comunismo es
intrínsecamente perverso y no se puede admitir que colaboren con él en
ningún terreno los que quieren salvar la civilización cristina. Y si algunos, inducidos al error, cooperasen a la victoria del comunismo en sus países serán
los primeros en ser víctimas de su error”.
Estupefactos vemos que el pensamiento y obras del fundador de la DC y su
legado se niegan por políticos llenos de ambición, audacia, traicionando los
principios originarios.
Por eso, A. Lincoln enseñaba: “Se puede engañar a todo el pueblo durante un
cierto tiempo, y a parte del pueblo todo el tiempo, pero no se puede engañar a
todo el pueblo todo el tiempo”.
FERNANDO SAENGER GIANONI
ABOGADO CONSTITUCIONALISTA
PROFESOR EMÉRITO UCSC
EDITADO POR SOJ





