El sector forestal chileno, uno de los pilares de las exportaciones nacionales, enfrenta una tormenta perfecta que amenaza su sostenibilidad. Una combinación letal de sobreoferta global, precios deprimidos y una nueva barrera arancelaria de EE. UU. ha convergido con una crisis interna de seguridad, configurando un escenario que ha provocado caídas de hasta dos dígitos en las utilidades de los gigantes de la industria y serias dificultades para los pequeños propietarios.
La magnitud del problema se refleja en las cifras de comercio exterior: las exportaciones forestales encadenaron su cuarto mes consecutivo de baja, retrocediendo un dramático 23,3% interanual en octubre.
La Triple Amenaza: De Washington a La Araucanía
El sector es asediado por factores externos e internos, un panorama resumido por Antonio Minte, gerente general de la Corporación Chilena de la Madera (Corma):
- Crisis de Seguridad Interna: Persisten los desafíos derivados de la ocurrencia de incendios intencionales, el robo de madera y las usurpaciones de terrenos. Aunque la Ley de Robo de Madera y la mayor coordinación pública-privada han generado mejoras, la situación sigue siendo un factor de riesgo. A esto se suma que los pequeños y medianos propietarios luchan por replantar sus predios, lo que augura un problema de disponibilidad de materia prima a futuro.
- Guerra Arancelaria de EE. UU.: La administración de Donald Trump impuso un inesperado impuesto del 10% sobre los productos forestales chilenos. Este arancel incrementa el riesgo de nuevas caídas, pues, como advirtió el académico Javier Mella, EE. UU. no solo es un destino importante, sino que ejerce un «efecto indirecto en otros mercados».
- Depresión Global de Precios: El contexto internacional está marcado por una sobreoferta persistente, especialmente desde China, que ha desplomado los precios de productos clave como la celulosa y el papel tissue.
El Impacto Brutal en los Gigantes
Los resultados financieros de las mayores empresas chilenas evidencian la gravedad de la crisis:
- Arauco (Grupo Angelini): Reportó pérdidas por US$9,9 millones en los primeros nueve meses del año, arrastrada por la sobrecapacidad global y la caída de precios de la celulosa, que disminuyeron un 15% en el tercer trimestre.
- CMPC (Grupo Matte): Registró una caída del 65,8% en sus utilidades al cierre del tercer trimestre, afectada principalmente por la debilidad del consumo en la región y la sobrecapacidad en el segmento de papeles.
Empresas Copec, matriz de Arauco, reflejó el impacto con una baja de 31% en sus utilidades totales a septiembre. El sector de maderas también siente el golpe, con una demanda débil y la incertidumbre estadounidense presionando las ventas en paneles y molduras.
SOJ





