En el marco del Encuentro Enoturismo Emergente de la Región del Biobío, en Negrete, se reafirmó una visión unánime: la colaboración entre el sector público y privado es fundamental para consolidar a la región como un destino enoturístico de primer nivel.
En este encuentro se explicitó el trabajo conjunto de operadores turísticos, viñedos y municipios, un esfuerzo que está comenzando a dar frutos al articular rutas enoturísticas que exhiben el vasto potencial vitivinícola del Biobío.
Operadores turísticos y municipios: la fuerza motriz del enoturismo
El éxito de la industria enoturística regional se debe en gran medida a la labor de los operadores privados y las administraciones locales. Vilma Luna, cofundadora de la tour operadora Chile Extremo, destacó la importancia de crear «paquetes» atractivos para los visitantes, combinando alojamiento, gastronomía y experiencias únicas. “Hoy, después de conocer el patrimonio regional, podemos admirar y vender la diversidad de viñas que tiene el Biobío», comentó Luna.
La experiencia del municipio de Nacimiento es un ejemplo inspirador de cómo el sector público puede impulsar este desarrollo. Javier Arredondo, encargado de Turismo, relató el camino que inició la comuna en 2018 al reconocer y vincular sus viñas al turismo. Como resultado, hoy Nacimiento cuenta con dos rutas integradas al programa de la Corporación de Fomento (Corfo) y celebra la popular Fiesta del Vino Ancestral.
Desafíos y proyecciones: un destino con sello propio
Gabriela Cerda, embajadora turística de la región, subrayó la necesidad de un trabajo integral y sostenido para aprovechar el potencial del Biobío. «El turismo cada vez está más potente; es una oferta y un desarrollo muy importante», afirmó Cerda. La embajadora enfatizó que el trabajo colaborativo entre el sector privado, el Gobierno Regional y Corfo es crucial para impulsar la región a nivel nacional e internacional.
Además, Cerda puso en valor el patrimonio vitivinícola del Valle del Biobío, destacando su cepa insigne, la País, como un elemento diferenciador. El objetivo, según la embajadora, es «transformar el Valle del Biobío en un destino turístico que no solo se destaque en la provincia, sino que sea una parte importante de la región».
En esta misma línea, el consejero regional Enrique Krause hizo hincapié en la necesidad de consolidar una ruta del vino con proyección internacional. Krause hizo un llamado a las empresas y a la cooperativa Valle del Biobío para que «se integren y sumen más productores a esta gran iniciativa», demostrando que solo a través del esfuerzo conjunto se puede alcanzar el verdadero potencial de la región.
SOJ





