El Complejo Volcánico Laguna del Maule, en la comuna de San Clemente, ha sido el foco de atención de las autoridades tras registrarse tres enjambres sísmicos en las últimas semanas. Este fenómeno, inusual por su frecuencia e intensidad, ha generado preocupación, aunque por el momento se mantiene la alerta técnica en nivel verde. El evento más reciente, ocurrido el miércoles 16 de julio, contabilizó cerca de 100 temblores volcanotectónicos en aproximadamente tres horas, según informó el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin).
A pesar de la alta sismicidad, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) ha comunicado que la zona permanece en alerta técnica verde, indicando que la actividad, si bien notable, se considera «habitual» para un sistema volcánico de estas características.
Un Volcán Atípico con Potencial Explosivo
El Complejo Volcánico Laguna del Maule presenta una morfología diferente a la de los conos volcánicos tradicionales como el Villarrica o el Llaima. Daniel Díaz, académico del Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile, explicó que «es diferente a la idea que uno tiene de un volcán, tú vas allá y no hay un cono como el que uno se imagina. Son una serie de zonas por las que ha salido lava y que no tiene una salida exclusiva de lava o no la ha tenido».
Lo que ha captado la atención de los científicos por más de dos décadas es el comportamiento de su superficie. «Se empezó a estudiar con mediciones satelitales hace más de 20 años porque se empezó a identificar que era una zona volcánicamente activa, pero que también se estaba alzando la superficie. En el fondo, se estaba como inflando esta zona, la superficie del suelo estaba yendo hacia arriba», detalló Díaz. Esta deformación es significativa, con la superficie elevándose a una tasa de aproximadamente 20 centímetros por año, lo cual es considerable.
Acumulación de Magma y Preparación para una Erupción Futura
Álvaro Amigo, jefe de la Red Nacional de Vigilancia Volcánica de Sernageomin, confirmó que, además de la alta sismicidad, ha habido un «aumento en las tasas de deformación. Es algo que estamos siguiendo con mucha atención. Esto quiere decir que hay un aumento de presión interna y hace que reaccione todo el entorno de la laguna, sobre todo con las estructuras que hay en la corteza o en las fallas que delimitan la zona. Es una reacción a esta inyección de magma que se está produciendo a unos 4-5 kilómetros de profundidad», afirmó Amigo.
El experto señaló que esta acumulación de material «básicamente quiere decir que se sigue acumulando material, que en algún momento lo más probable es que salga a superficie generando una erupción volcánica». Aunque el complejo volcánico Laguna del Maule no ha registrado erupciones en los últimos 500 años, Amigo considera «lo más esperable que sí exista una erupción volcánica» dada su alta actividad.
Un Evento de Gran Escala Visualizable desde Lejos
De concretarse una erupción, Amigo advierte que «sería explosiva, con columnas eruptivas altas, muy similar en composición a lo que es Chaitén. Columnas de humo de 15 a 20 kilómetros observables desde el Valle Central: Talca, Curicó e incluso desde Santiago».
Para monitorear este complejo volcánico de cerca, Sernageomin utiliza una batería de herramientas tecnológicas avanzadas, incluyendo sensores sísmicos, GPS de alta precisión, radares satelitales y cámaras. Estos sistemas buscan detectar cualquier indicio de movimiento del magma desde las cámaras subterráneas hacia la superficie, lo que desencadenaría los respectivos cambios en el nivel de alerta volcánica.
SOJ





