El mercado laboral chileno exhibe preocupantes señales de deterioro. Este lunes, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer que la tasa de desocupación en el país alcanzó un 8,9% durante el trimestre móvil marzo-mayo, un alza de 0,6 puntos porcentuales en doce meses que ha encendido las alarmas entre los economistas. El número de personas desocupadas también mostró un incremento del 8,5% en esta medición de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE), impulsado tanto por quienes se encontraban cesantes (8,3%) como por aquellos que buscaban trabajo por primera vez (10,4%).
La Raíz del Problema: Menos Creación de Empleo que Demanda
Para el economista Maximiliano Villalobos, investigador del Centro de Estudios Financieros de la Escuela de Negocios ESE de la Universidad de los Andes, el origen de este fenómeno es claro: la creación de empleo no está logrando absorber el ritmo de ingreso de nuevos participantes al mercado laboral.
«En otras palabras, la creación de empleo no está siendo suficiente para absorber a todos los nuevos participantes del mercado laboral, es decir, a aquellos que están buscando empleo. Y, por tanto, eso resultó en un aumento de la tasa de desempleo», explica Villalobos.
El especialista subraya que el mercado laboral chileno es «muy rígido», una característica que, en su opinión, deberá ser una prioridad para la próxima administración gubernamental tras las elecciones presidenciales. «La nueva administración que llegue al gobierno tendrá de todas formas que impulsar reformas o algún tipo de política pública para atacar esa rigidez».
Costos Laborales y Productividad: Los Frenos al Desarrollo
Villalobos apunta a un factor clave en esta rigidez: el aumento de los costos laborales en los últimos años. «En Chile en los últimos años, debido a distintos factores, los costos laborales, es decir, los costos de contratar y despedir gente han aumentado y, por tanto, eso al final del día tiene efectos en la productividad y negativos, naturalmente».
Esta situación no es menor, ya que, según el economista, impacta directamente en la capacidad de crecimiento del país. «Eso tiene que atacarse, y lo más pronto posible porque Chile definitivamente tiene un problema de productividad, que al final del día resulta en menor crecimiento económico», advierte Villalobos con urgencia.
Impacto en el Consumo y el Crecimiento del Segundo Semestre
La preocupación del especialista no se detiene en los datos actuales. Villalobos proyecta que, si la tasa de desempleo mantiene su tendencia al alza, se producirá un efecto directo en el consumo de los hogares chilenos, dado que «van a tener menores ingresos». Esta contracción en el gasto podría, a su vez, repercutir negativamente en el crecimiento general de la economía chilena durante el segundo semestre del año.
El panorama que traza el economista Maximiliano Villalobos pone de manifiesto la necesidad urgente de políticas públicas que aborden la rigidez del mercado laboral y los crecientes costos de contratación, elementos cruciales para reactivar la creación de empleo y salvaguardar el dinamismo económico del país.
SOJ

