«El día que no podamos pagar los sueldos es el día del cierre».
El presidente del directorio de Televisión Nacional de Chile (TVN), Francisco Vidal, ha dicho que TVN requiere imperiosamente un presupuesto anual de diez mil millones de pesos tan solo para cubrir los salarios de su personal y asegurar la continuidad de sus operaciones básicas.
Vidal insistió en la inviabilidad del actual modelo de financiamiento, que excluye cualquier aporte directo por parte del Estado. Sentenció que el día en que la televisora se vea imposibilitada de cumplir con sus obligaciones salariales, significará su cierre definitivo.
Análisis Detallado de la Crisis:
- Fecha Límite Crítica: Vidal proyecta un posible escenario de cese de operaciones para mediados del año 2026 si la actual fragilidad económica persiste sin correctivos sustanciales.
- Cuestionamiento del Modelo Vigente: El presidente del directorio ha manifestado su profunda crítica al esquema de financiamiento actual, que obliga a TVN a competir por una menguante inversión publicitaria en el mercado, sin contar con el respaldo de recursos fiscales.
- Llamado a la Intervención Estatal: Vidal realizó un enfático llamado al Estado chileno para que lleve a cabo una profunda reconsideración del futuro de la televisión pública, argumentando que el modelo operativo presente ha demostrado ser «no funcional» para garantizar su sostenibilidad.
- Presión por Servicios Esenciales: Las operaciones de servicios inherentes a la misión de TVN, tales como su señal internacional, la red de estaciones regionales, el canal infantil NTV y el valioso archivo histórico, generan una demanda adicional de recursos que el modelo de financiamiento actual no logra satisfacer de manera adecuada.
- Impacto Sectorial Extendido: Vidal advirtió que la crisis que afecta a TVN no es un problema aislado del canal estatal, sino que refleja una tendencia preocupante que impacta a la totalidad de la industria televisiva, principalmente debido a la sostenida contracción de la inversión en publicidad.
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La compleja situación financiera que atraviesa Televisión Nacional de Chile (TVN) ha desatado un intenso debate sobre el rumbo que debe tomar el canal estatal para asegurar su viabilidad. Las alarmantes cifras de pérdidas, que alcanzaron los $18.534 millones en 2024 tras los $5.499 millones del año anterior, han generado preocupación y diversas propuestas para su futuro.
El propio director de TVN advirtió sobre la sistemática caída de la inversión publicitaria y la inminente imposibilidad de pagar sueldos, lo que marcaría el cierre del canal. Esta declaración contrastó con la visión crítica de exdirectivos como Francisco Guijón y Ana Holuigue, quienes atribuyeron la crisis a problemas de gestión de la administración actual, recordando logros de periodos anteriores enfocados en el cumplimiento de la misión pública y la viabilidad económica. Holuigue acusó una estrategia cómoda de declarar la inviabilidad del canal y transferir el problema a las puertas de una elección presidencial.
Ante este escenario crítico, se han abierto diversas interrogantes sobre el futuro de TVN: ¿Hacia dónde debe evolucionar el canal público? ¿Qué alternativas debe explorar para su supervivencia?
Modelo BBC
El director de TVN, en su análisis, esbozó una posible solución: transformar TVN en un canal público centrado en noticias, siguiendo el modelo de la BBC. Sin embargo, esta transición requeriría una inversión estimada entre US$25 y US$35 millones anuales, considerando que actualmente TVN opera bajo un modelo de financiamiento similar al de los canales privados, sin recibir un aporte estatal permanente como ocurre con otras señales públicas a nivel mundial.
David Kimber, académico de la Universidad de los Andes, quien ha estudiado en profundidad el mercado televisivo chileno, coincide en la pertinencia de explorar un modelo similar al de la BBC. No obstante, enfatiza la urgencia de asegurar la existencia del canal a corto y mediano plazo para permitir una discusión exhaustiva sobre su rol futuro, dado que el modelo público compitiendo con privados no ha demostrado ser sostenible, especialmente en el contexto actual de la televisión global. Kimber sostiene que un canal público enfocado en cultura, programación de calidad e información ciudadana debería depender de recursos estatales y abandonar la dependencia de la publicidad. Asimismo, sugiere que el directorio y la dirección ejecutiva deben trabajar en adaptar este rol al entorno digital y al streaming de manera eficiente.
Carlos García, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la UAH, comparte la visión de que TVN debe ser un canal público sin autofinanciamiento, centrado en la entrega de cultura y noticias, dejando de lado el modelo de competir como un canal comercial más. Cita a la BBC y PBS como ejemplos a seguir y, para enfrentar la crisis actual, sugiere una reducción de personal y la venta de activos.
En el ámbito parlamentario, el diputado Jaime Sáez (FA) considera prioritario aprobar el proyecto de ley que crea un «endowment» para asegurar la sostenibilidad financiera de TVN a largo plazo, criticando la demora en su discusión y el sesgo ideológico de la oposición en este tema. Sáez subraya la necesidad imperiosa de adaptar el funcionamiento del canal a los nuevos tiempos, a las plataformas multimedia y al fraccionamiento de la torta publicitaria, explorando modelos como los de la BBC o DW, adaptados al contexto chileno.
Por su parte, el diputado Frank Sauerbaum (RN) cree que TVN debe redefinir su modelo de negocio, aprovechando su valioso archivo, único en el país. Sin embargo, también señala la necesidad de ajustar su infraestructura a las demandas del mundo digital, que requiere menos espacio físico.
SOJ

