Los consejos nutricionales virales en TikTok e Instagram, muchas veces sin respaldo científico, están impulsando conductas alimentarias de riesgo en adolescentes y jóvenes. Desde CADDA llaman a diferenciar el contenido de redes sociales de la orientación profesional.
Un estudio publicado en la revista científica Nutrients reveló que más de la mitad de los contenidos sobre nutrición en TikTok contiene desinformación, ya sea por afirmaciones exageradas, recomendaciones fuera de contexto o consejos sin respaldo científico. La situación preocupa, especialmente en Chile, donde cada vez más adolescentes y jóvenes recurren a las redes sociales para informarse sobre alimentación y peso corporal. Dietas «detox», batidos «milagrosos», listas de alimentos «prohibidos» y ayunos extremos se viralizan constantemente, muchas veces promovidos por personas sin formación profesional. Desde el Centro de Cuidados y Atención Diurna para Desórdenes Alimentarios (CADDA) advierten que este tipo de contenido puede fomentar conductas alimentarias de riesgo y retrasar el acceso a orientación especializada.
«Un consejo nutricional descontextualizado, pensado para un video de treinta segundos, jamás puede reemplazar una evaluación profesional. Cada organismo es distinto y una indicación generalizada, sin diagnóstico ni seguimiento, puede provocar carencias nutricionales severas o instalar hábitos alimentarios de riesgo», explica Pamela Campi, nutricionista y co fundadora de Centro CADDA.
El fenómeno no se limita a la información nutricional en sí: buena parte del contenido viral está construido sobre la idealización de la delgadez y la promesa de resultados rápidos, elementos que inciden directamente en la salud mental de quienes lo consumen, especialmente en población adolescente. «La exposición constante a estos contenidos alimenta la comparación social y la insatisfacción corporal, factores de riesgo conocidos para el desarrollo de un trastorno de la conducta alimentaria. No es solo un problema de información errónea, es un problema de salud mental que requiere atención especializada y no consejos improvisados en redes sociales», señala Macarena Zuleta, psicóloga clínica y co fundadora de Centro CADDA.
Frente a este escenario, desde el centro especializado en trastornos alimentarios, llaman a padres, madres y establecimientos educacionales a supervisar el consumo de contenido digital y promover el pensamiento crítico frente a los consejos sobre alimentación que circulan en redes sociales. Entre las señales de alerta destacan la adopción de dietas restrictivas por tendencias virales, la obsesión por contar calorías, el rechazo a comidas familiares y la ansiedad relacionada con la alimentación. Los especialistas recalcan que las redes sociales no reemplazan la orientación de profesionales de la salud. Ante cambios en la conducta alimentaria de niños, niñas o adolescentes, recomiendan acudir oportunamente a un equipo especializado para una evaluación adecuada.





