Bajo la aparente calma de las profundidades oceánicas, una amenaza invisible resuena con creciente intensidad: el ruido submarino antropogénico. Generado por la incesante actividad humana en el mar – desde el tránsito de colosales navíos hasta la intrusiva construcción y extracción de recursos del lecho marino, pasando por la operación de puertos, plataformas energéticas y proyectos costeros – este sonido artificial perturba el delicado equilibrio de los ecosistemas marinos, afectando a sus habitantes de maneras aún en proceso de total comprensión.
Con la urgencia de arrojar luz sobre este problema emergente y debatir estrategias para su investigación, regulación y mitigación, el Auditorio Jaime Baeza de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo de la UdeC se convirtió en el escanario del conocimiento durante el seminario técnico-avanzado «Ruido Submarino y sus Efectos sobre Sistemas Marinos: Investigación y Gestión». Este encuentro fue organizado conjuntamente por el Departamento de Oceanografía y el Centro COPAS Coastal, en colaboración con el Grupo de Trabajo de Contaminación del Medio Ambiente Acuático del Comité Oceanográfico Nacional (CONA).

Andrés Caamaño Moreno, presidente del Grupo de Trabajo de Contaminación Marina del CONA, destacó la trayectoria de estos encuentros: “Llevamos 15 años promoviendo estas discusiones a través de la colaboración público-privada. Este esfuerzo no es distinto a lo que hemos hecho anteriormente, siempre encontramos buena acogida en la Universidad, para mí en particular esta es muy especial porque estudié acá. La verdad es que a esta altura del programa estoy muy entusiasmado con la calidad y cantidad de información que se está obteniendo. Aquí se generan redes, se pueden lograr acuerdos y promover acciones que permitan mejorar distintos aspectos, básicamente acceso a la información, que hay mucha, pero falta acceder a ella”.
Desde 2019, el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) ha tomado cartas en el asunto, reconociendo el ruido submarino como una problemática ambiental emergente que demanda acciones concretas tanto en la gestión pública como privada. La evidencia científica acumulada revela los impactos significativos de este tipo de contaminación en la fauna marina, especialmente en ballenas, tortugas y peces, cuyos efectos varían desde alteraciones conductuales hasta daños críticos en el sistema auditivo y otras lesiones fisiológicas.
Un paso importante en esta dirección fue la creación del Comité Operativo para el Fortalecimiento de la Gestión del Control de Ruido Submarino y la Prevención de sus Impactos en la Biodiversidad. Este comité intersectorial tiene como objetivo coordinar y fortalecer las acciones desarrolladas por las instituciones miembro en esta materia, fomentando un trabajo colaborativo esencial. El Dr. Diego Narváez Rodríguez y la Dra. Susannah Buchan, representantes del Centro COPAS Coastal y del Departamento de Oceanografía UdeC, respectivamente, forman parte activa de este comité.
A lo largo de las dos intensas jornadas del seminario, los participantes examinaron el estado actual del conocimiento científico sobre los efectos del ruido submarino en la fauna y los ecosistemas marinos. También se analizaron los marcos legales existentes a nivel nacional e internacional y las estrategias de gestión que podrían mitigar sus impactos. Las ponencias abordaron temas cruciales como los efectos del ruido en mamíferos marinos, peces e invertebrados, las metodologías de monitoreo acústico aplicadas en aguas chilenas y los complejos desafíos de implementar regulaciones efectivas en un contexto de creciente actividad industrial en el océano.
La Dra. Camila Fernández Ibáñez, académica del Departamento de Oceanografía y directora del Centro COPAS Coastal, enfatizó la relevancia del tema para la región del Biobío: “El ruido submarino es una de las principales fuentes de contaminación en el océano hoy en día y está reconocido internacionalmente. En el caso de la región del BioBio también se asocia con la necesidad de hacer la transición energética, siendo uno de los factores que se consideran en la evaluación de proyectos de eólica marina o flotadores fotovoltaicos, entre otros. También en la gestión de puertos – y somos una región portuaria –, por lo que es muy relevante para nosotros conversar de este tema del ruido submarino, no solamente desde la academia, sino también desde lo científico, pero también con la industria, con los tomadores de decisiones y están todos aquí, están todas las piezas del puzzle que permitirían eventualmente llegar a una configuración donde todos podamos conversar y planificar lo que queremos para la transición energética de la región”.
Una de las acciones fue crear el Comité Operativo para el Fortalecimiento de la Gestión del Control de Ruido Submarino y la Prevención de sus Impactos en la Biodiversidad, con el objetivo de coordinar y fortalecer las distintas acciones desarrolladas por las instituciones miembros en la materia, mediante un trabajo colaborativo intersectorial.
En términos generales, Chile aún tiene un camino por recorrer en la implementación de normativas robustas para la regulación de la contaminación acústica submarina. Por ello, instancias como este seminario adquieren una importancia crucial, facilitando la discusión y la transferencia de información vital a los tomadores de decisiones. Concepción, con sus destacados centros de investigación oceanográfica y su vasta masa crítica de investigadores en la materia, se erige como un factor clave en este proceso.
El seminario contó con el valioso auspicio de Deep Wind Offshore (DWO), el Centro COPAS Coastal, el Departamento de Oceanografía y la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la UdeC, y fue patrocinado por el Comité Oceanográfico Nacional (CONA), demostrando el compromiso de diversos actores con la comprensión y la mitigación de esta silenciosa amenaza que acecha bajo las olas.
SOJ





