La tragedia en Bahía Blanca, en el puerto argentino precipitaron cerca de 400mm de lluvias

Bahía Blanca se encuentra bajo el peso de una devastación sin precedentes, tras un temporal que descargó 350 milímetros de lluvia en pocas horas, inundando la ciudad y dejando a miles de familias sin hogar. La tragedia ha cobrado la vida de 16 personas y ha obligado a la evacuación de 963, según el último parte oficial.

La búsqueda de las pequeñas Delfina y Pilar Hecker, de 1 y 5 años, arrastradas por la corriente, continúa contrarreloj, mientras la ciudad lucha por recuperarse. La distribuidora energética EDES ha logrado restablecer el servicio en un 65% de la ciudad, pero la tarea de reconstrucción apenas comienza.

El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, ha puesto el foco en la urgencia de ensanchar el canal Maldonado, cuyo desborde fue el principal causante de la inundación. «Estamos llevando adelante muchas obras hidráulicas para recuperar tierras productivas. Lo que vamos a tener que hacer de modo urgente es reparar el canal Maldonado y ver la posibilidad de ensancharlo, una obra con impacto inmediato. Vamos a trabajar con todas las opciones», declaró Bianco. Lanzando una advertencia al presidente Javier Milei: «Hay que hacerle entender a algunos que, si hay obra cero, pasan estas cosas».

A pesar de la magnitud de la tragedia, hay señales de esperanza. «Por la noche y por consecuencia de los vientos, bajó el agua. Con lo cual podremos avanzar con las tareas de limpieza», anunció Bianco, junto con la reactivación del Hospital Penna, que comenzará a operar parcialmente.

El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, ha priorizado la reapertura de las escuelas, cerradas por las inundaciones. «De a poco la idea es que la gente pueda volver a sus actividades cotidianas. La prioridad hoy es reabrir las escuelas, necesitamos a los chicos allí», afirmó Alonso, detallando los daños en los establecimientos educativos y el plan para reabrirlos gradualmente.

Aunque el drenaje del agua ha avanzado, la ciudad aún carece de suministro hídrico en gran parte de su territorio. Sin embargo, el ministro Alonso destacó la «tercera noche de tranquilidad» gracias a la presencia de 775 policías extras, junto con personal de la Policía Federal, Gendarmería y Prefectura, trabajando en un comando unificado. «La seguridad está garantizada. Estamos bien, un 60% de la ciudad está energizada. Hoy llegan 200 bomberos voluntarios, que van a trabajar en la segunda fase de limpieza de calle. Hay mucho barro, con calles con medio metro de barro», aseguró Alonso.

Las rutas también han sufrido graves daños, con tramos interrumpidos y puentes colapsados. «Son tres ejes: la infraestructura crítica, como caños de gas y el canal, que hay que hacerlo de nuevo, va a requerir un proceso de reconstrucción de toda la infraestructura de la ciudad muy importante», concluyó Alonso.

SOJ