Rusia ha perdido entre 15.000 y 30.000 vehículos blindados en Ucrania: Sus tropas luchan hoy hasta a caballo

* Un vídeo de dos soldados rusos cabalgando hacia el frente por las planicies ucranianas puede parecer una mera anécdota pero, si se añade a las brutales cifras de las pérdidas de vehículos blindados y miles de imágenes que muestran a las tropas de Moscú usando furgonetas, coches civiles preparados improvisadamente, y hasta bicicletas robadas, son una manifestación de uno de los grandes problemas de Vladimir Putin: se están quedando sin vehículos, tanto por la acción de los drones de Kiev como por la obsolescencia de su equipamiento. Y sin movilidad efectiva, la posibilidad del colapso de sus líneas —que algunos analistas occidentales habían augurado para este año— se dispara.

Según datos de las Fuerzas Armadas de Ucrania del 6 de febrero de 2025, Rusia ha perdido 9.965 tanques, más de 20.730 vehículos de combate, 36.211 camiones  cisternas, y un total de 3.737 equipos especiales, lo que incluye camiones, remolques y otro tipo de vehículos. Aunque estas cifras no pueden ser verificadas de forma independiente, sí coinciden con la percepción generalizada sobre el terreno, donde los vídeos de vehículos rusos destruidos o abandonados son constantes. Se decía hace más de un año que a medida que Ucrania ha destruído miles de tanques, cientos de aeronaves, y decenas de barcos, Rusia ha tenido que desplegar armamento anticuado de los tiempos de la Unión Soviética, acercándose rápidamente a un colapso de su maquinaria militar en 2025.

Como ha informado la revista Forbes, la escasez de vehículos ha obligado a los soldados rusos a utilizar medios de transporte improvisados, como los vehículos Lada, coches civiles cuyo uso se ha normalizado en el frente según varios analistas independientes que monitorean la guerra a través de fuentes abiertas, como Andrew Perpetua. Como el resto, este último se ha mostrado sorprendido ante la proliferación de vídeos de ataques a vehículos Lada por parte de drones ucranianos. «Es la hora del asalto», escribió irónicamente. «Todos al Lada». Hay múltiples vídeos de tropa en motocicletas y bicicletas, así como furgonetas y vehículos que fusionan varios componentes.

Según el corresponsal de guerra ruso, Roma Sapozhnikov, «la sensación es que los responsables de rearmar al ejército con vehículos de combate y tanques han ignorado los problemas del frente y de las fuerzas armadas del país en guerra». Esta falta de previsión ha obligado a los soldados a usar «vehículos civiles, que son una completa ‘mierda’ que arde y mata a nuestros soldados», según declaró una fuente al propio Sapozhnikov. La realidad es que Rusia no da abasto: construye apenas 200 nuevos vehículos de combate BMP-3, 90 nuevos tanques T-90M y unos pocos cientos de vehículos blindados, incluyendo vehículos de combate con ruedas BTR-82. Una cifra ridícula comparada con las pérdidas que está sufriendo en Ucrania y que pueden llevar a su Ejército al colapso en este 2025.

Recuperando equipos de hace un siglo

Agotadas las nuevas unidades, Rusia ha tenido que recurrir a viejas unidades almacenadas durante la Guerra Fría. Pero, como explica el analista Jompy, «un vehículo que no se mueve durante tanto tiempo es un vehículo muerto». Jompy analizó tres parques de vehículos y concluyó que la mayoría de los vehículos restantes no se habían movido en años. «Seguro que has visto lo que les pasa a los coches civiles abandonados durante unos pocos años al aire libre», sentenció. La situación se ha ido deteriorando para el ejército ruso a medida que la guerra se alarga. Eso de por sí es grave para Moscú pero es aún peor cuando sabemos que su ejército ruso estaba anticuado desde el principio de la guerra, con camiones y tanques antiguos que se quedaban tirados en cualquier parte.

La realidad ha demostrado que el teórico poder armamentístico soviético se ha quedado en una broma que sólo ha podido ser compensada con cantidades ingentes de soldados, arrojados al combate mal equipados. La estimación de la cifra de muertos y heridos en las filas rusas sobrepasa ya la marca de los 800.000. Esta situación se explica, en parte, por la corrupción endémica en el ejército ruso. Como denunció el ex ministro de Exteriores ruso Andrei Kozyrev, gran parte del presupuesto militar se ha desviado durante años a causas ajenas a la modernización del ejército, lo que ha provocado que, en una guerra como la de Ucrania, quede patente la falta de preparación y equipamiento de las tropas.(Por Jesús Díaz, El Confidencial).