Investigador en Ñuble desarrolla innovadora herramienta para optimizar el riego en cultivos de avellano europeo. Factor Ferrero

El Dr. Camilo Souto Escalona, académico de la Facultad de Ingeniería Agrícola en Chillán, ha dado un gran paso en la búsqueda de soluciones para enfrentar la escasez hídrica. Gracias a la adjudicación de un fondo Fondecyt de Iniciación, el investigador podrá desarrollar una nueva herramienta tecnológica que permitirá optimizar el uso del agua en la agricultura, específicamente en cultivos de avellano europeo.

El proyecto fue uno de los 419 seleccionados en Chile, 27 de ellos corresponden a investigadores de Chillán y Concepción.

El académico del Departamento de Recursos Hídricos UdeC sostuvo que, “el objetivo del proyecto es poder evaluar si efectivamente podemos ahorrar en cantidad de agua aplicada, principalmente en el avellano europeo, haciendo adecuaciones en el manejo del riego, para disminuir la evaporación de agua desde el suelo”, resumió.

Indicó que se busca “desarrollar e implementar un modelo de balance de energía superficial distribuido espacialmente (SD-SEB) para estimar la demanda de agua de la planta y del suelo en áreas regadas y no-regadas, utilizando imágenes multiespectrales y térmicas de muy alta resolución desde un drone, mejorando así la eficiencia del uso del agua en la agricultura y contribuyendo a prácticas agrícolas sostenibles”.

El proyecto, denominado «SD-SEB UAV», consiste en la creación de un modelo matemático que, utilizando imágenes de alta resolución captadas por drones, permitirá estimar con precisión la cantidad de agua que necesita cada planta. De esta manera, se podrá ajustar el riego de manera individualizada, evitando el desperdicio de agua y maximizando la eficiencia de los cultivos.

«La idea es desarrollar un sistema inteligente que nos permita tomar decisiones más precisas sobre el manejo del riego», explica el Dr. Souto. «Al conocer las necesidades hídricas de cada planta en tiempo real, podemos ajustar los sistemas de riego de manera más eficiente, reduciendo el consumo de agua y mejorando la productividad».

¿Por qué el avellano europeo?

El avellano europeo ha sido seleccionado como cultivo piloto debido a su creciente importancia en Chile y su alta demanda de agua. Al desarrollar esta tecnología para el avellano, se espera que pueda ser adaptada a otros cultivos, contribuyendo así a una agricultura más sostenible en todo el país.

Un equipo multidisciplinario

Para llevar a cabo este ambicioso proyecto, el Dr. Souto contará con un equipo de investigadores UdeC, así como con la colaboración de expertos internacionales. Además, se involucrarán estudiantes de pre y postgrado, quienes tendrán la oportunidad de participar en una investigación de vanguardia.

Un futuro más sostenible

La investigación del Dr. Souto representa un avance significativo en el campo de la agricultura de precisión. Al optimizar el uso del agua, se contribuye a la sostenibilidad de los sistemas agrícolas y se mitigan los efectos del cambio climático. Además, esta tecnología puede ser aplicada a otros cultivos, generando un impacto positivo en la producción de alimentos a nivel nacional.

En resumen, este proyecto busca:

  • Optimizar el uso del agua en la agricultura.
  • Desarrollar nuevas tecnologías para el manejo del riego.
  • Contribuir a una agricultura más sostenible.
  • Formar nuevos investigadores en el área de la ingeniería agrícola.

La adjudicación de este fondo es un reconocimiento al trabajo del Dr. Souto y a la relevancia de su investigación. Sin duda, este proyecto marcará un hito en la búsqueda de soluciones para enfrentar los desafíos del cambio climático y garantizar la seguridad alimentaria.

En Ñuble

Ferrero es una empresa chocolatera italiana que se ha comprometido con el cultivo sostenible de avellanas europeas, especialmente en la región de Ñuble y particularmente en la rivera norte del río Perquilauquén.

Ferrero Hazelnut Company (HCo), es la división de Ferrero que se encarga de las actividades relacionadas con las avellanas. HCo apoya a los agricultores que cultivan avellanas europeas, y comparte su conocimiento para mejorar el cultivo en los países donde opera. La compañía en su última inversión en Ñiquén, ha invertido US$300 millones para asegurarse la producción continua durante todo el año, superando de esta forma la contra-estación del hemisferio norte. Por lo tanto, de esta forma se garantiza fehacientemente el stock de producción los 365 días del año.

En Chile, Ferrero ha apoyado el cultivo de avellanas europeas a través de su filial Agrichile, la entidad acompaña a los agricultores en todo el ciclo de producción, desde la limpieza hasta el descascarado. 

Ferrero tiene como objetivo duplicar la superficie de cultivo de avellanas europeas en Chile, para que el país se convierta en el principal proveedor de avellanas para sus plantas de Norteamérica y Sudamérica. 

SOJ