Luego de estar prófugo durante más de un año, este viernes 29 de noviembre fue detenido en Arica el ex agente de la dictadura, Guillermo Salinas Torres, quien había sido condenado en 2023 a 15 años y un día de cárcel en calidad de coautor del asesinato del diplomático español Carmelo Soria, en julio del año 1976. Efectivos de la Brigada de Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones (PDI), lograron dar con el paradero del ex militar en la ciudad del norte, quien tras su detención fue enviado de inmediato a un recinto penal por orden de la ministra Paola Plaza.
El crimen de Carmelo Soria, que entonces desempeñaba funciones en la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), fue además investigado por el juez español Baltasar Garzón, en un esfuerzo que en 1998 desembocó en la detención del dictador Augusto Pinochet (1915-2006) en Londres. El ex oficial del Ejército y miembro de la Brigada Mulchén de la disuelta Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), está también procesado como autor del homicidio de Santiago Renato León, en 1976, además del delito de asociación ilícita. Soria fue secuestrado, torturado y asesinado por agentes de la dictadura, quienes simularon un accidente para evitar ser responsabilizados del homicidio.
Entre los culpables se encuentran los que fueron jefes de la DINA, Pedro Espinoza Bravo y Raúl Iturriaga Neumann, condenados cada uno a 15 años de prisión, y los agentes secretos Juan Morales Salgado, René Quihot Palma y Pablo Belmar Labbé, con penas de entre 15 y 10 años de prisión mayor, además del propio Salinas. «A partir del año 1973, la DINA operó sistemática y clandestinamente en contra de múltiples opositores políticos del gobierno militar y de sus colaboradores, entre los que consideraron a Carmelo Soria Espinoza. La actividad de esta organización se encubría con aparentes actividades estatales de inteligencia, policía y seguridad», argumenta la sentencia en agosto de 2023.
Por este caso permanecen aún prófugos los ex oficiales del Ejército Pablo Belmar Labbé y René Quilhot Palma. Y por otros crímenes de lesa humanidad siguen fugitivos 13 ex agentes más. La dictadura en Chile dejó al menos 3.200 opositores asesinados, de los que 1.469 fueron víctimas de desaparición forzada. Tras décadas de búsqueda se encontraron e identificaron los restos de 307 , pero aún falta encontrar a otros 1.162, de acuerdo con las últimas cifras oficiales.

