Advierten que China podría usar portaaviones para aislar a Taiwán y evitar asistencia externa

Un reciente informe del Consejo de Seguridad Continental (MAC) de Taiwán advierte que China podría estar planeando utilizar su flota de portaaviones para rodear la isla y dificultar cualquier intento de asistencia externa en caso de un conflicto, a través de una estrategia militar de anti acceso/negación de área (A2/AD). El documento publicado por el MAC destaca una creciente preocupación sobre las capacidades militares de China, particularmente en relación con sus portaaviones.

Se destaca que los portaaviones de la Armada china, como el Liaoning y el Shandong, están siendo constantemente equipados y entrenados para operaciones de combate a largo plazo, extendiendo su influencia más allá de la primera cadena de islas, que incluye Japón, Taiwán y Filipinas. El informe también menciona la finalización del tercer portaaviones chino, el Fujian, prevista para 2025, lo que reforzará aún más la capacidad A2/AD de China.

El Portaaviones Shandong

Según el MAC, esta estrategia podría formar parte de un plan más amplio para negar el acceso de las Fuerzas de Defensa de Estados Unidos al teatro de operaciones en el estrecho de Taiwán, creando así una barrera que aísle al país y dificulte cualquier intervención internacional. El gigante asiático buscaría establecer dos frentes operativos: uno externo, destinado a impedir la entrada de fuerzas estadounidenses, y otro interno, enfocado en un asedio total a la isla. Fuentes militares señalaron a la agencia EFE que las fuerzas navales, aéreas y de misiles de China, podrían coordinarse para tomar posiciones estratégicas en el Mar de Filipinas, entre 300 y 800 kilómetros al este de Taiwán. Esta maniobra permitiría a las fuerzas chinas crear un cerco operativo alrededor de la ínsula, fortaleciendo su capacidad para llevar a cabo una reunificación forzada.

El gran desafío de Taiwán

Lo cierto es que Taiwán enfrenta una situación delicada, debido a los continuos reclamos de soberanía por parte de Beijing. En este contexto, el incremento de las capacidades de los portaaviones chinos representa un desafío de seguridad significativo para Taipéi y sus aliados. La posibilidad de que China utilice estas unidades navales para aislar a la isla podría redefinir el equilibrio de poder en el Pacífico, complicando los esfuerzos internacionales para mantener la estabilidad en la región.